08/10/2026
Lula Da Silva perdió en la primera vuelta de las elecciones de Brasil. Dos millones de votos hicieron la diferencia respecto a Flavio Bolsonaro, y no son pocos como dicen algunos.
La presidenta Sheinbaum no quiso opinar al respecto, resulta evidente que no le agradó que la derecha esté a punto de retomar el poder en ese país, y aunque los candidatos irán a una segunda vuelta a finales de este mes, de todas maneras se avizora que perderá Lula, ojalá que no, pero... pues... no la tiene fácil.
Si quieres oírlo en lugar de leerlo pulsa el siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/1RJjhiZqmQJkuvkgHqCK--7Xcc0Hcy_S2/view?usp=sharing
Pero a ver Lector/a, más allá de que Lula gane o pierda, ¿Por qué en Latinoamérica la derecha/ultraderecha está avanzando? Porque seamos realistas, si pierde Lula Da Silva, entonces México se quedará prácticamente solo en el continente como la potencia más grande presumiblemente de izquierda.
Sheinbaum no quiso responder a la pregunta anterior, seguramente porque correría el riesgo de ofender a pueblos, dirigentes y naciones de Latinoamérica, pero para algunos está claro, en todos los países en los que la izquierda ha gobernado en América latina, el comunismo o socialismo no ha generado ni el progreso ni los beneficios esperados por sus sociedades, avances como los que sí se han visto en México.
China se presume comunista, o por lo menos de izquierda, y vemos que el progreso ahí es enorme, ¿Por qué entonces en nuestro continente, en los países en los que ha gobernado la izquierda no ha sido así?
Hay varias razones que dan respuesta a la pregunta anterior, y son tres las más importantes.
1. La falta de principios de los gobernantes en turno que se presumen de izquierda. Buenos para hablar y prometer, y malos para cumplir. Se dicen de izquierda en sus discursos, pero en el fondo lo que quieren es llegar al poder y perpetuarse en él, o simplemente enriquecerse.
En la cultura ancestral de los pueblos latinoamericanos estaba el entronizar a un gobernante y después de su muerte a sus descendientes, y ello todavía permanece en el subconsciente de la gente, lo vemos hasta en la música, pero desgraciadamente la fuerte moral de aquellos gobiernos de antaño se pervirtió en los tiempos modernos, dando paso a lo puramente material, por lo que los nuevos gobernantes después de llegar al poder lo que buscan es, o bien eternizarse en él, convirtiéndose en una dictadura, o hacerse de dinero. Y no es que un sistema de gobierno basado en un cacicazgo hereditario, o de dinastía indígena tipo monarquía, sea malo por sí mismo, ni tampoco que la democracia y su alternancia sean la octava maravilla que lo resuelve todo, no, todas las corrientes o formas de gobierno tienen sus cosas positivas y negativas, pero lo que las consolida son los principios, ideas y convicciones de los gobernantes en turno que las interpretan y presumen seguirlas.
2. La ignorancia de la gente.
Lector/a, nos hace falta educación política a todos, y mayormente a las sociedades latinoamericanas del sur, la gente deposita su esperanza en el candidato que les promete más en recursos materiales como dinero, y por ahí se van, o incluso a veces lo hacen por miedo si sienten que un candidato está fuertemente respaldado por alguien poderoso. México está en un proceso cada vez más dinámico, muchos mexicanos ya entendemos cómo es el juego del poder político, sabemos de pesos y contrapesos políticos reales, etc., aprendemos por prueba y error, y por lo que se ve, el aprendizaje ha sido rápido.
3. La influencia de potencias extranjeras.
Actualmente, y debido a la política extrovertida de Donald Trump, para nadie resulta extraño el intervencionismo de su gobierno en todos los países del mundo, política añeja pero que hoy en América latina es más descarada que nunca. Trump quiere una América sólo para los EE.UU., como sea, a la fuerza, corrompiendo, o que voluntariamente se entreguen a su dominio, convirtiéndose en vasallos del imperio norteamericano, esclavos modernos, y la pregunta aquí es: ¿La presidenta Sheinbaum podrá bloquear tales aspiraciones de Trump y su pandilla de trastornados?, ¿Sheinbaum, su equipo y el pueblo mexicano, podrán mostrarle que mientras otros países se doblegan a los EE.UU., México es independiente y se mantiene fiel a la Cuarta Transformación? Espero que sí.
En fin. ¡Saludos!
IGroZga.
“Escribo lo que siento y pienso, lo que me nace y me place”.