27/01/2022
Goyo Libertad!
PODER JUDICIAL ME CONDENA A 19 AÑOS DE PRISIÓN SUMANDO 38 AÑOS Y 6 MESES CON LA ANTERIOR CONDENA
La decisión del colegiado Nayko Techi Coronado Salazar, René Santos Zelada Flores, Raul Caballero Laura, es asumida con serenidad y firmeza. Conscientes de la crisis moral y estructural por la que atraviesa el Poder Judicial peruano, que no se repone ni se limpia de las formas y modos como el anterior CNM nombró jueces y magistrados en todos los niveles. La crisis parió una JNJ, un núcleo de señores 'nobles y sabios del derecho' que se mueven con cálculos y pies de plomo pretendiendo lavarle la sucia imagen al sistema nacional de justicia. Y no lo logrará en el marco de esta vergonzosa constitución. El fracaso es evidente.
Un hombre que aspira a contribuir con la reconstrucción de la democracia y la moral de la patria, tiene que asumir las sentencias judiciales por más duras y controversiales que sean; injustas, absurdas, abusivas, discriminatorias, de escarmiento y por encargo, incluida la pena de muerte. Con la convicción de hacer valer la pluralidad de instancias y que otro colegiado revise sin presiones ni influencias de ningún tipo.
La presente sentencia que me impone 19 años de prisión por Colusión agravada y lavado de activos, es aberrante, criminaliza actos propios de la función pública, firmar resoluciones aprobando presupuesto para proyectos de inversión es un delito y un crimen. La decisión de construir hospitales, carreteras, electrificación, son considerados delitos. Basta que un par de colaboradores lo afirmen, para culpar de todo a la máxima autoridad de un gobierno local y regional. Todo se enmarca en una campaña sistemática para volver a concentrar el presupuesto público en Lima, bajo el pretexto que las regiones son incapaces o están plagadas de corrupción. Los alcaldes, los partidos políticos democráticos están advertidos. Las élites de siempre buscan destruir la regionalización y la descentralización y tienen como voceros a la dictadura mediática empresarial.
Siempre reafirmo mi inocencia, nunca tomé un centavo del presupuesto público, ni me coludi con nadie; mi estilo de vida sencilla fue de público conocimiento. Me entregué con todas mis energías a la defensa de mi región y de mi patria. Los Judas y los Pilatos sentencian así a los cristos de los nuevos tiempos.
Conservo mis ideales y convicciones inamovibles. La lucha de clases continúa su curso, los carceleros de hoy, verán pronto su destino con mayor lucidez. A cada uno de los camaradas y amigos gracias por sus muestras permanentes de solidaridad.
La lucha sigue…