08/09/2020
A veces las cosas no salen como esperas. Los planes salen mal. Se presentan cosas que no están bajo tu control. Un hombre hacía planes para abrir su restaurante y por fin de dedicarse a su gran pasión: la cocina. Había sacado un préstamo con el cual alquiló un local y compró lo necesario para empezar. A la semana su país entró en cuarentena.
Una chica hizo planes para casarse al aire libre. Y ese día, llovió. Nunca llueve, pero ESE DÍA, llovió. Un tipo ahorró para comprar una propiedad en remate, pero una semana antes de cerrar el negocio y mientras iba al banco, lo asaltaron. Vinieron dos delincuentes en una moto y PUM PUM le robaron. Adiós ahorros, adiós negocio.
Una señora dedicada al negocio textil había quedado con un potencial cliente para vender unos fardos de ropa. El comprador había jurado y re jurado que él compraría. La señora había hecho planes: con ese dinero le pagaría a unos proveedores y solucionaría unos problemas de casa. Pero el comprador nunca apareció. Nunca contestó las llamadas, simplemente se hizo humo.
La vida es así. Hay cosas que no están bajo tu control. Cosas sobre las cuales no puedes hacer nada de nada. Esto es emprender: seguir adelante a pesar de los contratiempos. A pesar de los retos. A pesar de los tropiezos. A pesar de las pérdidas. No rendirse. No tirar la toalla.
El plan puede salir mal, pero la voluntad de avanzar tiene que seguir intacta. Podemos demorar, podemos usar otras estrategias, podemos volver a empezar... PERO VAMOS A SEGUIR ADELANTE!
Dicen que planificar no garantiza el éxito, pero no planificar si garantiza el fracaso.
Nunca te rindas!!
AL MILLÓN!!