21/10/2021
𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐒𝐒𝐃
Los SSD han variado a lo largo de la historia. En primer lugar, destacan los SSD basados en RAM. A mediados del siglo XX se empleaban dos tecnologías, memoria de núcleo magnético y CCROS, las cuales fueron desplazadas por las memorias de tambor que eran más asequibles. En los 70 y 80, fabricaron memorias con semiconductores, con poca aceptación en el mercado.
En el 1978, la empresa Texas Memory presentó una unidad de 16 KiB basada en RAM para la industria petrolera que mejoró, sin duda, las operaciones. Así fueron surgiendo nuevas versiones, algunos incluso poseían una pila recargable que conservaba los datos cuando no estaba en funcionamiento.
Los SSD basados en flash salieron al mercado en 1995 gracias a M-Systems. Desde entonces, los SSD se han utilizado en las industrias militares y aeroespaciales como alternativa a los discos duros ya que disponen de una alta tasa de tiempo medio entre fallos (MTBF), soportan golpes fuertes, cambios abruptos de temperatura, turbulencias y presión.
También existe la unidad flash empresarial (EFD) que están destinadas a aplicaciones que demandan alta tasa de operaciones por segundo, así como también, fiabilidad y eficiencia de energía. Generalmente, las unidades flash empresariales son un SSD, pero con unas especificaciones superiores, por ejemplo para su uso en Servidores.
Finalmente, aparecieron las RaceTrack. En la actualidad las investiga IBM en fase experimental. Se trata de memorias no volátiles basadas en nanohilos de níquel, hierro y vórtices que permiten velocidades mil veces superiores a los tradicionales