18/05/2026
OBRA DEL COLEGIO SAN RAMÓN AVANZA CON LIMITACIONES MIENTRAS ALUMNOS SIGUEN EN ESPACIOS INADECUADOS
● La obra contempla laboratorios, talleres y espacios deportivos, pero el monto presupuestado para este año es menor al requerido para cumplir con el cronograma de obra.
Los trabajos de remodelación en el Colegio San Ramón, uno de los principales centros educativos de Tarma, avanzan a paso lento por la falta de resolución de consultas técnicas, en un contexto en el que las limitaciones presupuestales podrían afectar su continuidad. Mientras tanto, cerca de 2 mil estudiantes continúan recibiendo clases en ambientes que ya habían sido catalogados como inseguros o inadecuados.
De acuerdo con el Ministerio de Educación, el 60% de la infraestructura no cumple con estándares básicos de seguridad, iluminación y ventilación. En la práctica, esto se traduce en aulas que no ofrecen condiciones adecuadas para el aprendizaje y espacios que ya han superado su vida útil, lo que compromete directamente las condiciones de aprendizaje.
Frente a ello, el proyecto de remodelación –que contempla la construcción de laboratorios, talleres, espacios de psicomotricidad y un complejo deportivo con polideportivos, estadio y piscina– busca revertir esta situación mediante nueva infraestructura y la recuperación de ambientes históricos.
Para Giacomo Puccio, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), el impacto de este retraso va más allá de la infraestructura. “Estamos poniendo en juego el futuro de cientos de escolares. Pasar los años más importantes de formación sin acceso a laboratorios o espacios adecuados genera una desventaja frente a otros jóvenes. Esta falta de herramientas afecta su desarrollo y condiciona sus oportunidades”, advirtió.
A las demoras por la falta de resolución de consultas técnicas se suma un riesgo adicional: el financiero. Si bien la inversión total del proyecto asciende a S/108 millones, el presupuesto actualmente asignado resulta insuficiente para sostener el ritmo de ejecución previsto. Según el cronograma del Gobierno Regional de Junín, para 2026 se requieren S/39 millones, pero solo se han asignado S/10 millones. Es decir, existe una brecha superior a S/29 millones que deberá cubrirse para evitar mayores retrasos.
“Aunque estos recursos pueden incorporarse durante el año, contar con el presupuesto desde el inicio permite planificar mejor la ejecución y evitar interrupciones. Cuando el dinero no llega a tiempo, las obras se desaceleran o se paralizan; a la larga genera sobrecostos, deterioro de lo avanzado y mayores plazos de entrega”, explicó Puccio.
Este problema, sin embargo, no es un hecho aislado. En Junín, el 60% de los colegios requiere reconstrucción total o parcial, y en la provincia de Tarma esta cifra asciende a 62%. Es decir, más de la mitad de las instituciones enfrenta problemas similares o incluso más graves.
“La persistencia de estas deficiencias en la gestión pública limita el desarrollo de la región, amplía brechas y reduce oportunidades para los jóvenes. Contar con infraestructura adecuada no es un lujo, sino una condición básica para una educación de calidad. El éxito de este proyecto es clave para evitar que los retrasos sigan afectando a esta generación”, concluyó el especialista.