20/05/2026
Gran parte del Estado de México ha sido devorada por un interminable horizonte de gris industrial. Las bodegas y fábricas se multiplican día con día. Sin embargo, he decidido dejar de ver este entorno como una condena y comenzar a usarlo como mi musa. Busco mi inspiración exactamente ahí, en la crudeza de la industria: en la simetría matemática de las vigas, en las texturas del concreto desgastado y en la imponente escala de las naves industriales.
Mi propósito es transformar esa aparente aridez para generar arte y diseño con una estética profunda y resiliente. Más que una simple expresión personal, este proyecto tiene una misión clara: Quiero demostrar que, incluso en el corazón de esta invasión de asfalto, la creatividad puede florecer. Busco motivar a más personas a encontrar la belleza oculta en el caos industrial y a reclamar nuestro espacio creativo, iluminando el gris con una nueva visión.