18/08/2022
Ada Byron: La encantadora de números
Escrito por. Miguel Markes
La fascinante e inspiradora historia de Ada Augusta Byron ha trascendido a través de los años y nos ha motivado a emprender proyectos que de principio se ven como si fueran imposibles de lograr. Estamos en el año 2022, siglo XXI. y en el mundo de la computación seguimos impresionados de la visión de Ada para visualizar, a través de la máquina analítica de Babbage lo que hoy se conoce como computadora. El mérito no es para menos, pues mientras Babbage veía a la máquina analítica como una máquina para realizar cálculos matemáticos, Ada la vió como una máquina que podría realizar todo tipo de operaciones; incluso, dijo que “podría tejer notas musicales con ella”.
Cierro los ojos y dejo de teclear, viajo en el tiempo y me detengo a principios del siglo XIX, en el año de 1815, en Inglaterra. Ese año, el 10 de diciembre nace Ada, quién durante su niñez tiene la desdicha de contraer enfermedades que la alejan temporalmente de la mecánica y de las matemáticas. Hija de un poeta famoso, Lord Byron, quién llevando una vida de vicios y derroche muere al poco tiempo. En su juventud, Ada, por su posición social, tiene la fortuna de conocer a diversas personalidades intelectuales como Mary Somerville, la matemática más famosa de la época, al escritor Charles Dickens, a Michael Faraday; quien inventó el primer motor eléctrico, George Wheatstone y a Charles Babbage quién al contarle del proyecto de la máquina analítica marcaría su vida por siempre… y la de nosotros!
No era para menos, Babbage conocía de mecánica y le hablaba de cosas como de procesar los números con los engranes de una máquina, como si fuera un gigantesco cascanueces del cual se extrae el jugo de la información al proporcionarle problemas representados mediante cálculos, que la máquina resolvería por sí misma. Por su parte, Ada tenía una manera también muy peculiar de describir y expresar las cosas con las matemáticas y, poseedora de una gran imaginación hablaba de la naturaleza como si fuera un juego de números mágicos que encantados podían describir un fenómeno como si fuera un poema. Incluso ella misma se describía como una científica poetisa.
Fascinados mutuamente, empiezan a trabajar juntos en la máquina analítica. Por su parte, Ada tiene la oportunidad de conocer el funcionamiento del telar de Joseph Marie Jacquard y concibe la idea de aplicar el uso de las tarjetas perforadas como método de entrada de información e instrucciones a la máquina de Babbage. El uso de ceros y unos para codificar la información seguramente no estuvo en la mente de Babbage y empoderó a la máquina para procesar y almacenar la información de una manera más sencilla y Ada dió el campanazo al iniciar con esto la era digital!
Hoy se discute fuertemente si Ada es o no la primera programadora de la historia, si fué ella o Babbage quien escribió el primer algoritmo para la máquina. Quizá eso no importa porque el legado más grande de ella, es que supo ver más allá en la aplicaciones que la máquina podría realizar y facilitar la escritura de los programas codificados en binario. Idea que sin duda obtuvo de Jaquard pero que llevó más allá al resolver aplicaciones mas complejas que tejer un telar!
Abro mis ojos, regreso al presente, es hora de descansar, pero las lamentaciones empiezan. No olvidaré jamás a la encantadora de números, y seguiré hablando de ella mientras pueda. Una mujer que transcendió en el tiempo y que nos dejó un legado con solo vivir 36 años.