30/03/2024
LA FRUTA CAE CUANDO ESTÁ MADURA
A lo largo de este tiempo he perdido el momento de saborear la dulzura de la fruta, todo en busca de la recompensa inmediata. En mi afán por llegar rápido, en cada tic tac he vivido con la prisa como una constante, creyendo que la vida era una carrera contra el reloj.
A lo largo de este tiempo he perdido la dicha de disfrutar de la belleza del camino y la riqueza de los detalles. Dejé atrás sonrisas y suspiros sin g***r, por no prestar atención al presente, como si las manecillas del reloj fueran el único ritmo que importara.
A lo largo de este tiempo he perdido la oportunidad de tomar decisiones bien maduras. Por ir a mil por hora he elegido caminos equivocados, cerrado puertas muy temprano y dejado oportunidades que quizás nunca regresen.
Hoy, mientras el reloj sigue cursando sus 60 segundos por minuto, sus 60 minutos por hora en sus 24 que son y siempre lo fueron, ya no quiero salteármelos, porque aprendí que lo bueno toma su tiempo y es de virtuosos saber esperar, de aceptar el ritmo natural de las cosas y de no precipitarse, porque lo que tiene que ser será.
¿Buscas la recompensa inmediata?
¿Vives en automático?
¿Tomas decisiones apresuradas?
La fruta cae cuando está madura y estoy dispuesta a esperar porque cosecharla antes de tiempo nunca fue parte del plan.
Hoy detengo el tiempo para mí.
¿Y tú?