29/01/2016
La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) es una técnica para el tratamiento de la depresión y otros trastornos neuropsiquiátricos que actúa estimulando directamente el cerebro. La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) activa ciertas partes del cerebro mediante el uso de la energía eléctrica que pasa a través de una bobina de estimulación para crear un campo magnético potente. Esta energía de este campo magnético se transfiere al cerebro cuando se aplica el dispositivo en la cabeza de una persona. Durante una sesión de tratamiento, la energía de este campo magnético se transfiere en el cerebro de un paciente cuando se aplica el dispositivo de bobina en la cabeza de una persona. La energía magnética atraviesa fácilmente a través de la piel y el cráneo, la activación del cerebro es sin dolor y sin necesidad de cirugía o sedación. La EMT se aplica a las áreas del cerebro asociadas con la regulación del estado de ánimo, tales como la corteza prefrontal actuando sobre las funciones cerebrales alteradas y la actividad neuroquímica.
Uno de los beneficios de la Estimulación Magnética Transcraneal, en relación con otros tratamientos de la depresión y otros trastornos psiquiátricos, es la precisión que se logra en la región del cerebro que se desee estimular. La Estimulación Magnética Transcraneal permite a los médicos psiquiatras dirigir el estímulo a partes muy específicas del cerebro, dejando otras áreas fuera del área de estimulación. La Estimulación Magnética Transcraneal no conduce a problemas de memoria u otras alteraciones en el pensamiento. No cambia la personalidad de una persona, sin embargo, cuando los pacientes experimentan alivio de los síntomas de la depresión y otras manifestaciones psiquiátricas, su capacidad de pensar y funcionar normalmente mejora repercutiendo en la mejoría de la calidad de vida del paciente y de sus familiares.