10/02/2016
Obviamente esos espejos, brillitos y lentejuelas nos distrajeron (“Soy emprendedor, trabajo donde/cuando sea”). Llegó un momento donde despertar a las 12pm y dormirse a las 4am era "parte del trabajo". Nos molestaba que nadie entendiera como trabajábamos y empezamos a notar cierta resistencia de algunos de nuestros clientes, hoy años después podemos asegurar que caímos en el error de permitirles ver eso de -están chavos y no les preocupa nada, nada incluyendo mi negocio-.
Así que enderezamos nuestro curso y aunque siempre nos hemos mantenido como una empresa joven, tomamos la decisión que si no podíamos responderles y atenderles cómo se debía, era mejor ni empezar a trabajar con ellos. Siempre, siempre respeta a todas las personas que conozcas.
Continuamos trabajando y haciendo sitios web interesantes, algunos perfiles de Facebook muy experimentales y que funcionaban, otros que no. Nos encontramos de esos clientes del in****no y otros que seguramente nos aguantaron muchas cosas como en todo. La cosa iba bien, así que decidimos crecer.