06/03/2026
El GPS que usas todos los días existe gracias a una mujer casi desconocida.
Gladys West hacía cálculos mientras el mundo miraba astronautas.
En los años 50 trabajó con algunas de las primeras supercomputadoras.
Su misión era calcular la forma real de la Tierra.
No una esfera perfecta, sino un planeta lleno de pequeñas variaciones.
Esos modelos permitieron que los satélites supieran exactamente dónde están y por extensión, dónde estás tu.
Y cada vez que sigues el punto azul en tu pantalla, estás usando su legado.