30/06/2026
𝗗𝗘𝗦𝗖𝗢𝗡𝗢𝗖𝗘𝗡 𝗤𝗨𝗘́ 𝗣𝗔𝗦𝗢́ 𝗖𝗢𝗡 𝗗𝗜𝗡𝗘𝗥𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗗𝗘𝗝𝗢́ 𝗠𝗜𝗖𝗛𝗘𝗟. 𝗠𝗨𝗡𝗚𝗨𝗜́𝗔 𝗟𝗢 𝗗𝗘𝗦𝗔𝗣𝗔𝗥𝗘𝗖𝗜𝗢́
La discusión sobre el manejo financiero del Ayuntamiento de Puerto Vallarta subió de tono luego de que la regidora independiente Melissa Madero señalara que la administración anterior, encabezada por el profesor Luis Alberto Michel Rodríguez, habría dejado recursos públicos disponibles por alrededor de 400 millones de pesos al cierre de su gobierno, en octubre de 2024.
El dato cambia por completo la narrativa oficial que ha intentado justificar la falta de recursos, los recortes o la opacidad bajo el argumento de que el actual gobierno municipal recibió una administración sin fondos. De acuerdo con lo expuesto por la edil, sí había dinero, sí existía presupuesto y esos recursos habrían quedado comprobados sin anomalías graves al momento de la transición.
El problema, entonces, ya no estaría en lo que dejó el gobierno anterior, sino en lo que ocurrió después con esos recursos durante la administración de Luis Ernesto Munguía González, emanada del Partido Verde. Si había alrededor de 400 millones de pesos heredados y hoy no existe claridad sobre su destino, el caso apunta a una irregularidad financiera de alto impacto que debe ser explicada públicamente.
Madero, quien ha mantenido una postura opositora dentro del Cabildo y ha denunciado distintas presuntas anomalías en el gasto municipal, aseguró que de esos recursos solo ha logrado localizar aproximadamente 150 millones de pesos, mientras que el resto permanece sin explicación clara. Es decir, más que una simple diferencia contable, se trataría de un faltante político y administrativo que golpea directamente la confianza ciudadana.
La revelación también coloca bajo otra luz la gestión del profesor Michel. Aunque su administración fue cuestionada en distintos frentes, la información expuesta por la regidora sugiere que, al menos en materia de cierre financiero, habría entregado el municipio con recursos disponibles y sin el desorden presupuestal que hoy se pretende atribuirle.
En contraste, el actual gobierno municipal enfrenta señalamientos por opacidad absoluta en el manejo del dinero público. A ello se suman gastos cuestionados en asesorías, gerencias, seguridad personal, mobiliario, eventos, alimentos y compras consideradas excesivas, mientras servicios básicos como recolección de basura, infraestructura urbana y atención ciudadana siguen acumulando reclamos.
La pregunta central ya no es si el Ayuntamiento recibió dinero, sino qué hizo la administración de Munguía con ese dinero. Si la regidora tiene razón, Puerto Vallarta no fue entregado en quiebra: fue recibido con fondos públicos que ahora no aparecen completos en la revisión documental.
Ante este escenario, la exigencia mínima es que Presidencia Municipal y Hacienda aclaren con documentos, no con discursos, el destino de esos recursos. Porque si el gobierno anterior dejó 400 millones de pesos y la actual administración no puede demostrar dónde están o en qué se aplicaron, el caso debe escalar a revisión formal ante los órganos de fiscalización.