21/10/2025
La historia del ábaco comienza en la antigüedad, con orígenes que se remontan al Imperio Babilónico hace unos 5.000 años, o en la antigua China durante la dinastía Zhou. Inicialmente, se usaban tableros con arena o piedras para realizar cálculos. Con el tiempo, evolucionó a una herramienta más sofisticada, como la Tabla de Salamina (Grecia, 300 a.C.) y los ábacos romanos. Se difundió por Asia, donde se desarrolló en formas como el ábaco chino y el soroban japonés, que todavía se utiliza hoy en día en algunos países para la educación matemática.
Primeros orígenes
Babilonia y la antigüedad: Se cree que el ábaco tiene sus raíces en Babilonia hace unos 5.000 años. Las primeras versiones podían ser simplemente tableros o losas donde se esparcía arena para hacer cálculos o se movían piedras sobre líneas.
China: Se han hallado cuentas de cerámica de la dinastía Zhou (1122-249 a.C.) que sugieren su uso en esa época.
Grecia y Roma: La Tabla de Salamina, encontrada en Grecia, data del año 300 a.C. Los romanos también usaron ábacos, que adaptaron con cuentas llamadas «calculi» sobre una tabla de piedra.
Evolución y difusión
Ábaco chino: Se convirtió en un instrumento popular y evolucionó a lo largo de las dinastías. El modelo que se propagó desde la dinastía Ming (1368-1644) tenía una cuenta arriba y cinco abajo, pero con la dinastía Qing se cambió a dos cuentas arriba y cinco abajo.
Llegada a Japón: El ábaco llegó a Japón a mediados del siglo XVI.
Soroban japonés: El ábaco se adaptó en Japón como el "soroban", que con el tiempo se consolidó en un modelo con una cuenta arriba y cuatro abajo, diseñado para ser más eficiente.
Expansión a otras culturas: El ábaco también llegó a Corea y al sudeste asiático.
América: Civilizaciones como los incas (con los quipus y sus cuerdas anudadas) y los mexicas (con el Nepohualtzitzin) también desarrollaron sus propias herramientas de cálculo.
Uso moderno
Disminución en Europa: En Europa, el uso del ábaco disminuyó a medida que la aritmética con números escritos se hizo más popular durante la Edad Media.
Reemergencia educativa: Hoy en día, se está utilizando nuevamente en las escuelas para enseñar matemáticas básicas a niños porque ayuda a mejorar la concentración, la memoria y la comprensión de las operaciones.
Competencia: A pesar de los avances tecnológicos, el ábaco sigue demostrando su potencia, como en un famoso concurso de 1946 en Tokio donde el japonés Kiyoshi Matsuzaki venció a un estadounidense con calculadora en varias pruebas