26/05/2026
La solución no era reemplazar la herramienta. Era sumar la que faltaba.
Cuando un líder mexicano en harina de maíz nos buscó, ya operaba con un software de diseño territorial que conocía bien y le funcionaba. La tentación obvia era proponer una migración: "todo nuevo, plataforma única, vamos de cero".
No lo hicimos. Esa decisión nos parece, en retrospectiva, la más importante del proyecto.
El cliente no tenía un problema de diseño territorial. Tenía un problema distinto: la generación operativa de rutas día a día y el seguimiento de última milla cuando la fuerza de ventas pasara de 115 a 250 vendedores. Reemplazar lo que ya funcionaba habría sumado riesgo, tiempo de adopción y curva de aprendizaje — sin resolver el problema real.
Sumamos una pieza específica sobre lo que ya operaba.
Tres meses después: rutas mensuales en 3 días en lugar de 2 semanas. +40% de cobertura. −30% de combustible.
El caso completo — qué se sumó, cómo conviven las dos piezas, qué desbloqueó estratégicamente — está documentado:
👉 https://hubs.la/Q04gl08P0