02/09/2025
Mientras el resto de los fabricantes diseñaban autos con volantes y pedales, la visión de Saab, con su herencia de aviación, era radical: ¿y si manejáramos un coche como si fuera un avión de combate?
Así nació un prototipo experimental basado en el Saab 9000 que no tenía volante ni pedales. En su lugar, el conductor controlaba la dirección, la aceleración y el frenado con un solo joystick ubicado en la consola central.
El sistema, llamado "drive-by-wire", reemplazaba las conexiones mecánicas por señales electrónicas, una tecnología que hoy es común en aviones, pero que en los años 90 era una absoluta locura para un auto de calle.
¿Por Qué No Llegó al Mercado?
A pesar de su ingeniería visionaria, el Proyecto Prometheus no pasó de ser un prototipo. Las razones eran diversas y revelan lo adelantado que estaba a su tiempo:
Altos costos: La tecnología de los años 90 hacía que el sistema fuera extremadamente caro de producir.
Falta de regulación: En ese momento, no existían leyes de tráfico que permitieran la certificación de vehículos sin volantes.
Aceptación pública: La idea de confiar la vida del conductor a un sistema electrónico, sin respaldo mecánico, era demasiado radical para el mercado de consumo.
Aunque el proyecto no se concretó, sentó las bases para muchas tecnologías que hoy damos por sentadas, como el control electrónico de aceleración (drive-by-wire), los frenos por cable en los autos eléctricos y los sistemas de dirección asistida electrónica.