Sociedad Jalisciense de Historia de la Ciencia y la Tecnología

Sociedad Jalisciense de Historia de la Ciencia y la Tecnología La Sociedad Jalisciense de Historia tiene el objetivo de entender los eventos más importantes en la historia de la tecnología, en cada una de sus ramas.

08/06/2026

Un joven de 21 años entregó una tesis en el MIT y, sin hacer ruido, cambió la forma en que el mundo pensaría para siempre.

Se llamaba Claude Shannon.

No hubo cámaras esperándolo. No hubo titulares al día siguiente. Ninguna multitud entendió que aquellas páginas iban a convertirse en una de las semillas más importantes de la era digital. Para casi todos, era solo otro estudiante brillante cumpliendo con un requisito académico.

Pero en esa tesis había una idea capaz de transformar el siglo XX.

En 1937, las máquinas eléctricas no eran todavía esos objetos silenciosos y elegantes que hoy llevamos en el bolsillo. Eran sistemas enormes, llenos de relés, cables, interruptores, ruido y calor. Para la mayoría, servían para calcular. Para hacer operaciones. Para resolver tareas mecánicas.

Shannon vio algo más profundo.

Comprendió que un interruptor no era solo una pieza que encendía o apagaba una corriente. Era una decisión reducida a su forma más simple.

Encendido o apagado.

Sí o no.

Verdadero o falso.

Uno o cero.

Allí estaba la intuición que cambiaría el mundo: si la lógica podía expresarse con electricidad, entonces una máquina no solo podía calcular números. Podía procesar razonamiento. Podía seguir reglas. Podía tomar caminos distintos según una condición. Podía convertir el pensamiento abstracto en circuito físico.

Shannon unió dos mundos que parecían lejanos: el álgebra booleana de George Boole y la ingeniería eléctrica de los relés. Lo que para muchos era matemática abstracta, él lo convirtió en arquitectura práctica. Donde otros veían cables, Shannon vio lógica. Donde otros veían interruptores, él vio lenguaje.

Esa unión fue silenciosa, pero monumental.

A partir de ese principio se abrió el camino para los circuitos digitales, las computadoras modernas, los microchips, las telecomunicaciones, internet, los teléfonos inteligentes y la inteligencia artificial. Cada mensaje enviado, cada búsqueda en línea, cada imagen almacenada, cada dato que viaja por una red pertenece de alguna manera a esa revolución nacida en una mente capaz de mirar un interruptor y ver el futuro.

Años después, Shannon daría otro salto inmenso con su teoría de la información. Ayudó a definir cómo medir, transmitir y comprimir información. El bit, esa unidad mínima que hoy sostiene el mundo digital, se convirtió en una pieza central de una nueva forma de entender la comunicación.

Pero antes de todo eso estuvo aquella tesis.

Un documento académico sin espectáculo, sin fama inmediata, sin promesa de fortuna. Claude Shannon no fundó un imperio tecnológico ni vendió un aparato que millones hicieran fila para comprar. Hizo algo más difícil de ver y mucho más profundo: le entregó a la humanidad una estructura mental.

Mostró que la información podía tener forma.

Que la lógica podía circular por cables.

Que el pensamiento podía volverse electricidad.

La historia suele imaginar las grandes revoluciones como explosiones, discursos, guerras o máquinas gigantes entrando en escena. Pero una de las revoluciones más importantes del mundo moderno comenzó de otra manera: con un estudiante joven, una mesa de trabajo y una tesis que casi nadie vio llegar.

Desde entonces, cada pantalla encendida lleva una sombra de aquella idea.

El mundo digital no nació con un rugido.

Nació cuando Claude Shannon entendió que entre el cero y el uno cabía el futuro entero.

08/06/2026

¿Cómo estudiarías una reacción química que ocurre y desaparece en una milmillonésima de segundo? ⏱️💥
Durante décadas, los químicos creyeron que atrapar intermediarios reactivos —como los radicales libres— era una tarea imposible. Eran demasiado rápidos. Hasta que llegó Ronald G. W. Norrish. 👨‍🔬📸
Junto a su estudiante George Porter, Norrish revolucionó el mundo de la cinética química en la década de 1940 inventando la técnica de "fotólisis de destello". ¿Su secreto? Reciclaron potentes reflectores antiaéreos sobrantes de la Segunda Guerra Mundial para bombardear sustancias químicas con pulsos de luz enceguecedores. 🔦🚀
Este destello rompía las moléculas en fracciones de segundo, permitiendo a los científicos "fotografiar" espectroscópicamente la reacción paso a paso. ¡Por primera vez, la ciencia podía ver las moléculas en movimiento casi instantáneo! ⚡🧬
Este ingenio absoluto y su profundo entendimiento de la fotoquímica le valieron el Premio Nobel de Química en 1967. Hoy en día, procesos enteros de la química orgánica (como las Reacciones de Norrish Tipo I y II) llevan su nombre, cimentando su legado en la manipulación de la luz y la materia. 🌟📖
👇 Te dejo el enlace al artículo completo en el primer comentario.

07/06/2026

Neste Dia Internacional do Trabalho, divulgamos a resenha "As questões de uma história global das técnicas", de Rafael Dalyson Souza, doutorando da Casa de Oswaldo Cruz - COC | Fiocruz, publicada na Revista História, Ciências, Saúde - Manguinhos (v. 32, 2025).

Souza nos apresenta a coletânea "Global History of Techniques, 19th-21st Centuries", obra de destaque no campo da história das ciências lançada em 2024 pela editora belga Brepols. A coletânea foi organizada pelos historiadores franceses Guillaume Carnino, Liliane Hilaire-Pérez e Jérôme Lamy, especialistas no campo da história das ciências e das técnicas.

Boa leitura! Siga pelo Blog de HCSM:
https://revistahcsm.coc.fiocruz.br/as-questoes-de-uma-historia-global-das-tecnicas/

07/06/2026
04/06/2026

Oliver Heaviside (1850-1925) fue un genio recluso y un matemático y físico autodidacta británico que transformó la comprensión moderna del electromagnetismo. Aquejado de sordera parcial desde los ocho años debido a la escarlatina, Heaviside desarrolló una personalidad solitaria e independiente. Abandonó la educación formal a los 16 años y trabajó como operador de telégrafos en Dinamarca y el norte de Inglaterra antes de retirarse a los 24 años para dedicarse por completo a la investigación científica de manera privada y no remunerada. Fue una figura excéntrica, a menudo cáustica y crítica con los círculos académicos establecidos, a pesar de lo cual sus contribuciones fueron eventualmente reconocidas con honores como la integración en la Royal Society y el primer premio Faraday en 1921.

Su trabajo más trascendental consistió en simplificar y reformular la teoría del campo electromagnético de James Clerk Maxwell. Mientras que la formulación original de Maxwell contenía alrededor de 20 ecuaciones complejas, Heaviside logró reducirlas a las cuatro leyes fundamentales que conocemos hoy en día. Para este fin, Heaviside introdujo el análisis vectorial, eliminando el uso de los cuaterniones que Maxwell había empleado inicialmente. Un aspecto clave de su enfoque fue el "as*****to" de los potenciales eléctricos y magnéticos, a los que llamaba "monstruos de Maxwell" y consideraba metafísicos, prefiriendo centrarse en las intensidades de campo físicamente medibles.

Entre sus otras contribuciones fundamentales al electromagnetismo y las telecomunicaciones destacan:
Teoría de líneas de transmisión:Desarrolló la fórmula para la línea sin distorsión, demostrando matemáticamente que añadir inductancia a los cables telegráficos (mediante bobinas de carga) permitía una transmisión de señales mucho más clara y rápida.
Flujo de energía: Derivó de forma independiente a John Henry Poynting la fórmula para el vector de flujo de energía electromagnética, revelando que la energía no viaja por el interior de los cables, sino a través del espacio que los rodea.
Cálculo operacional: Inventó una técnica matemática para tratar operadores diferenciales como cantidades algebraicas, lo que permitía resolver ecuaciones complejas de circuitos de forma más sencilla, aunque fue inicialmente criticada por los matemáticos puristas.
Precursor de la relatividad: Anticipó la famosa relación de Einstein E=mc^2 al demostrar rigurosamente la equivalencia entre masa y energía en 1890 y predijo la contracción de los campos eléctricos de las cargas en movimiento.
Capa de Heaviside: Postuló la existencia de una capa ionizada en la atmósfera superior capaz de reflejar las ondas de radio, permitiendo la comunicación a larga distancia siguiendo la curvatura de la Tierra.

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