30/09/2026
Elegir un empaque no empieza por cómo se ve.
Antes del diseño, hay dos cosas que vale la pena tener claras:
1. ¿Qué necesita tu producto?
Protección, peso, dimensiones y conservación pueden definir desde el material hasta la estructura del empaque.
2. ¿Qué recorrido va a tener?
Almacenamiento, transporte, exhibición y uso también forman parte de la decisión. Porque el empaque tiene que funcionar durante todo el recorrido, no solamente verse bien en el anaquel.
Cuando estas dos preguntas están claras, es mucho más fácil tomar decisiones sobre materiales, estructura, impresión y acabados.
Un buen empaque no solo contiene un producto. Está pensado para acompañarlo desde la producción hasta las manos del consumidor.
¿En cuál de estas dos cosas piensas primero al desarrollar un empaque? 👇