26/07/2026
Nos vendieron la idea de que la inteligencia artificial vive en una nube.
Pero la nube consume electricidad, necesita respaldo y utiliza infraestructura física para mantenerse fría.
La llegada de nuevos centros de datos puede generar inversión, empleos y demanda para el sector energético.
También puede aumentar la presión sobre redes eléctricas y recursos hídricos que ya enfrentan límites.
El problema no es atraer tecnología.
El problema sería atraerla sin saber quién construirá la infraestructura, quién pagará las ampliaciones y qué ocurrirá cuando distintos usuarios necesiten el mismo recurso.
La discusión sobre IA también debe hablar de agua, energía y territorio.
Consulta el análisis completo desde el enlace de la biografía.
¿Aceptarías un centro de datos cerca de tu comunidad si utilizara grandes cantidades de agua?