14/05/2025
Durante el rodaje de We Live In Time, Andrew Garfield reveló una anécdota que hizo sonrojar hasta al equipo de producción. En una escena íntima junto a Florence Pugh, ambos actores estaban tan metidos en su papel... que no escucharon cuando el director gritó “¡Corte!”.
La química era tan intensa que simplemente siguieron "actuando", completamente ajenos a que ya había terminado la toma. El momento se volvió tan caliente que el camarógrafo, incómodo y sin saber qué hacer, simplemente decidió... mirar hacia la pared y esperar a que ellos “terminaran”.
Un accidente profesional que terminó siendo una muestra de entrega total al personaje. ¡Eso sí que es compromiso con el cine!