06/01/2026
De acuerdo con lo anunciado, la entrada en vigor de los nuevos salarios mínimos será a partir del 1 de enero de 2026, fecha a partir de la cual las empresas deberán aplicar los nuevos montos en sus procesos de nómina.
Este incremento tiene un impacto directo y transversal en la gestión laboral y fiscal, ya que no solo afecta a los trabajadores que perciben el salario mínimo, sino también a diversos cálculos relacionados, entre ellos:
*Actualización del salario base de cotización ante el IMSS.
*Revisión de topes y límites asociados a cuotas, aportaciones y prestaciones.
*Ajustes en el cálculo del ISR para trabajadores con ingresos cercanos al salario mínimo.
*Reestructuración de tabuladores salariales, para mantener coherencia interna entre puestos.
Además, el aumento al salario mínimo refuerza la importancia de contar con información correcta y actualizada en el CFDI de nómina, ya que cualquier diferencia entre el salario real, el timbrado y los pagos reportados a instituciones de seguridad social puede generar inconsistencias ante la autoridad.
Ante este escenario, las empresas deben prepararse con anticipación para realizar los ajustes necesarios en sus sistemas de nómina, asegurando que la aplicación del nuevo salario mínimo se realice en tiempo, de forma correcta y conforme a la normatividad vigente una vez publicada en el DOF.
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