26/06/2026
Interesante análisis, la verdad es que un rebranding sí requiere un proceso detrás aunque el resultdo resulte "aparentemente simple" siempre hay alguna razón que respalda la elección del camino, aunque en ocasiones la razón y reacciones de quién las reciben sea la misma que cita el artículo:
Hay algo más. Se busca, como dice el diseñador, una especie de pureza, no gustar a nadie para gustar a todo el mundo. "Todos estos logos tienen una ingeniería detrás que busca la neutralidad, se espera que no digan mucho y que no molesten. Eso es un problema. Ahora hay un montón de marcas de lujo hablando en el mismo tono de voz visual, y resulta muy extraño. Parece que están buscando lo contrario a la tendencia pero al hacerlo, generan una tendencia".
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"han surgido contratendencias que regulan el ecosistema visual".
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"Las reacciones de los fans en contra de cualquier cambio tienen la memoria demasiado corta y tienden a la hiperventilación" (Louis Morales Chanard, experto en 'marketing')
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Pero eso entra dentro de lo esperado. Como señala el diseñador de Pentagram, cambiar de logo es como ver a alguien que acaba de operarse. Uno está deseando que vuelva la cara anterior, la que reconocía con facilidad, pero eso no quiere decir que el operado no se haya quitado 15 años de encima. Aun así, tanto a él como al resto de los consultados les gustaría ver en su sector “más entusiasmo por la preservación, igual que se aprecia la arquitectura histórica”, en lugar de esta compulsión renovadora. Pero los antiguos logos siguen ahí, en el cada vez más importante mercado secundario del vintage, y están listos para reaparecer en una colección cápsula en cualquier momento.
Lo que los nostálgicos no saben de la historia detrás de estos 'rebranding' y explica mucho mejor la recopilación de logotipos que circula por redes