23/08/2026
Excelente decisión. Colombia necesita una política exterior basada no solamente en discursos, sino en resultados, reciprocidad, seguridad e intereses estratégicos de largo plazo.
Durante décadas Colombia e Israel desarrollaron una importante relación en comercio, tecnología, agricultura, seguridad e inteligencia. La propia Cancillería colombiana ha señalado a Israel como su principal socio comercial en Medio Oriente y a Colombia como el segundo socio comercial de Israel en Sudamérica después de Brasil.
Respecto a los Altos del Golán, podemos reconocer que existe una controversia jurídica internacional sobre su soberanía y, al mismo tiempo, analizar una realidad que muchas veces se omite: para Israel el Golán representa una posición estratégica fundamental para su seguridad. Además, después del deterioro de la situación siria, incluso dirigentes de comunidades drusas como Hader, en territorio sirio, han pedido incorporarse al Golán israelí ante el temor de quedar bajo fuerzas islamistas.
Colombia también tiene una historia reciente que corregir en su relación con Israel. El gobierno de Santos reconoció unilateralmente al Estado palestino en sus últimos días de mandato, aunque es importante precisar que el propio documento colombiano también reconocía el derecho de Israel a vivir en paz y con fronteras seguras. Posteriormente, el gobierno de Gustavo Petro rompió las relaciones diplomáticas con Israel y llevó la confrontación política a escenarios internacionales.
Ahora corresponde reconstruir una relación que fue deteriorada durante años.
Eso no significa que Colombia deba aceptar automáticamente todas las posiciones de Marruecos, Israel o Estados Unidos. Una alianza seria no consiste en obedecer a otro país. Consiste en identificar intereses comunes y construir relaciones donde Colombia también obtenga seguridad, inteligencia, tecnología, inversión, comercio y cooperación para su desarrollo.
Y aquí está para mí el punto fundamental: Colombia lleva décadas enfrentando guerrillas, narcotráfico y organizaciones criminales. Para derrotarlas no bastan las buenas intenciones ni las consignas ideológicas. Se necesitan instituciones fuertes, cooperación internacional, tecnología, inteligencia y aliados capaces.
Hechos son razones, no solamente buenas intenciones. Colombia debe asociarse con quienes puedan ayudarla a proteger su democracia, desarrollar su economía y garantizar la seguridad de sus ciudadanos.
¡Ahora la radio no solo se escucha, también se ve! En Blu le ponemo...