20/06/2025
A MIS AMIGOS CREYENTES:
Abrazos. Paz y gracia les sea añadida. En mi ciclo de vida, no había percibido una era y generación de tanto caos, confrontación cultural, violencia sin sentido y desasosiego mundial.
La llamada revolución cultural de los 60s, la guerra de Vietnam, la guerra fría y los conflictos del Medio Oriente que fueron eventos en mi generación, no se comparan con la CONFRONTACIÓN DE REINOS que vivimos en esta generación.
Las decisiones que tiene que tomar el Presidente de la Nación más poderosa de la tierra son decisiones de destino. Pueden alterar el orden mundial o el de toda una región. Eso sin añadir las decisiones que afectan la vida nacional.
Por alguna razón nos guste o no, este hombre sobrevivió a dos atentados contra su vida, a interminables intentos judiciales legales o no, de llevarlo a quiebra económica, prisión o desprestigio total e irreparable.
Ha sido acosado y perseguido sin tregua por la prensa liberal desde que bajó las famosas escaleras hace unos 10 años. Y de todos modos volvió a la Presidencia. La situación en el mundo no puede ser reducida a la posición respecto a la inmigración ilegal.
Esto es un asunto de la supervivencia de naciones y la posibilidad de un Nuevo Orden Mundial.
SI LA BIBLIA DICE…QUE DEBO ORAR POR LAS PERSONAS PUESTAS EN AUTORIDAD, ENTONCES NO TENEMOS OPCIONES.
Para este tiempo este señor es nuestro Presidente, y punto. El no es El Salvador de nada. Es un ser humano como cualquiera. Necesitamos que sus decisiones estén dirigidas por el Espíritu Santo, y que la sabiduría del Altísimo incline su corazón a la agenda divina para el mundo.
Usted puede tener la posición e ideología política que le dé la regalada gana. Ser del partido político que quiera. Pero todo eso tiene que quedarse afuera tan pronto cierre la puerta de su “Lugar Secreto”.
Allí la soberanía, el señorío y el dominio del Dios de todo lo creado debe ser la única autoridad que gobierne nuestra intercesión y ruegos. En ese lugar de humillación y rendición puede ser alterada la forma de pensar y decidir de cualquier líder en cualquier lugar del mundo.
Esta no es la hora de una nación o un Presidente. Esta es la hora de la Iglesia del Señor.
¡OREMOS PORQUE LA SABIDURÍA DEL SEÑOR INCLINE LA DECISIONES DE NUESTRO PRESIDENTE A SU VOLUNTAD PARA LAS NACIONES!.
Rubén Arroyo…¡Jesús es el Señor!.