17/06/2026
Cuando empezamos a trabajar con una escuela de surf lo primero que nos dijeron fue: “tenemos tres meses buenos al año, el resto es sobrevivir”.
Y tenían razón en el diagnóstico, pero no en la solución. Porque el problema no era la estacionalidad. El problema era que empezaban a activar su presencia digital cuando la temporada ya había arrancado, y eso siempre llega tarde.
Lo que hicimos fue cambiar el timing. Arrancamos en semana santa con Instagram y Facebook, publicando de forma constante y con criterio, no por publicar. Después activamos y optimizamos la ficha de Google Business, respondiendo reseñas, publicando novedades y ofertas, haciendo que su escaparate digital reflejara lo que realmente ofrecían. Más adelante arrancamos con publicidad para amplificar lo que ya estaba funcionando de forma orgánica. Y en paralelo, como ya les habíamos hecho la web y creado contenido en el blog, pudimos reutilizar ese material para reforzar su SEO y darle continuidad a todo.
Un canal alimentaba al siguiente. La web al SEO. El SEO a la ficha de Google. Las redes a la publicidad. La publicidad de vuelta a la web. Eso es lo que significa trabajar el marketing de forma conectada, no como canales sueltos que van cada uno por su lado.
El resultado fue que cuando llegó junio ya llevaban meses visibles. Y eso se nota.
Si tienes un negocio que depende de la temporada y sientes que siempre llegas tarde, escríbenos. 🌊