12/07/2026
LAS PLAYAS DEL JARAMA: RECONSTRUCCIÓN TERRITORIAL Y ARQUITECTÓNICA DE UN PROYECTO DEL GATEPAC PARA SAN FERNANDO DE HENARES
Una aproximación histórica, urbanística y gráfica al proyecto de 1932-1933
Plataforma Cívica San Fernando de Henares
12 de julio de 2026.
1. INTRODUCCIÓN
El proyecto de las Playas del Jarama, formulado durante los primeros años de la Segunda República, constituye uno de los episodios más significativos —y menos divulgados— del urbanismo racionalista español. No se trataba únicamente de acondicionar determinados lugares para el baño, sino de incorporar el ocio, el descanso, el deporte y el contacto con la naturaleza a la planificación territorial de Madrid.
La propuesta fue desarrollada en el ámbito del Grupo Centro del GATEPAC —Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea—, con una intervención destacada de los arquitectos Fernando García Mercadal y Joan Baptista Subirana. Su concepción estuvo vinculada al proceso de elaboración del Plan Regional o Plan de Extensión de Madrid y a la reflexión europea del movimiento moderno sobre la denominada ciudad funcional.
El trabajo realizado por la Plataforma Cívica San Fernando de Henares pretende recuperar este proyecto mediante una lectura conjunta de la documentación histórica conservada, su restitución cartográfica y una serie de recreaciones visuales contemporáneas.
Debe precisarse desde el principio que estas imágenes no reproducen un proyecto ejecutivo completo, porque tal documentación no se conserva o probablemente nunca llegó a desarrollarse con ese grado de definición. Son una reconstrucción histórica idealizada, plausible y razonada, elaborada a partir de las evidencias disponibles.
2. LAS PLAYAS DEL JARAMA EN EL PENSAMIENTO URBANÍSTICO DEL GATEPAC
El GATEPAC defendía una concepción del urbanismo en la que la vivienda, el trabajo, la circulación y el ocio debían ordenarse de forma coordinada. Los espacios libres no eran entendidos como residuos entre edificaciones, sino como componentes esenciales de la organización territorial y del bienestar colectivo.
Las Playas del Jarama respondían precisamente a este planteamiento. Su finalidad era proporcionar a la población urbana, y especialmente a las clases trabajadoras madrileñas, espacios accesibles para el descanso, el baño, el deporte y la vida al aire libre.
La propuesta debe interpretarse dentro de una política más amplia de modernización de Madrid durante la Segunda República, coincidente con actuaciones como los enlaces ferroviarios, la Ciudad Universitaria, los Nuevos Ministerios, la prolongación de la Castellana, la mejora de las infraestructuras hidráulicas y la formulación de nuevos criterios de ordenación metropolitana.
No se concebía, por tanto, como una instalación aislada, sino como una infraestructura social y territorial integrada en el futuro de la región madrileña.
3. LA APORTACIÓN DE FERNANDO GARCÍA MERCADAL Y JOAN BAPTISTA SUBIRANA
Fernando García Mercadal fue una figura fundamental en la introducción de la arquitectura moderna y del urbanismo funcionalista en España. Su formación europea, su conocimiento de las experiencias del movimiento moderno y su participación en el Grupo Centro del GATEPAC resultaron determinantes para trasladar a Madrid el debate sobre la ordenación regional y los nuevos espacios de ocio colectivo.
El proyecto de las Playas del Jarama debe entenderse como una de sus propuestas territoriales más ambiciosas. Mercadal no planteaba una única playa, sino una estructura de áreas recreativas distribuidas a lo largo del corredor fluvial del Jarama y relacionadas con los núcleos urbanos, las estaciones y las infraestructuras existentes.
Joan Baptista Subirana, vinculado al GATCPAC catalán y residente entonces en Madrid, intervino igualmente en el proceso de desarrollo y documentación del proyecto. El texto de Carlos Sambricio señala que, tras la presentación de la idea al Gobierno, se solicitó documentación complementaria y esta tarea fue remitida a Subirana. Su participación debe situarse, por tanto, en el contexto de la colaboración entre los grupos madrileño y catalán del movimiento moderno.
Resulta más riguroso hablar de una propuesta promovida por el Grupo Centro bajo la dirección intelectual y territorial de García Mercadal, con la participación de Subirana en su elaboración y documentación, que atribuirla de manera simplificada a un único autor.
4. LA LECTURA DE CARLOS SAMBRICIO
El estudio de Carlos Sambricio sobre las Playas del Jarama constituye una referencia fundamental para comprender el alcance de la propuesta. Su análisis permite superar la interpretación del proyecto como un simple complejo de ocio y situarlo dentro de la formación del urbanismo regional madrileño.
Sambricio explica que, en 1931, el GATCPAC había presentado una propuesta de ciudad de reposo destinada al descanso de las masas urbanas. La iniciativa catalana influyó en el interés de Indalecio Prieto por desarrollar una actuación semejante en Madrid. En julio de 1933, el Grupo Centro presentó el proyecto de las Playas del Jarama, integrado en el Plan de Accesos y relacionado posteriormente con el Plan Regional.
El estudio señala igualmente que Mercadal propuso aprovechar las márgenes del Jarama entre Paracuellos y Arganda, favorecidas por su comunicación ferroviaria y por la costumbre, ya existente, de miles de madrileños de desplazarse los domingos al río.
La finalidad era acondicionar playas, construir pequeños embalses o presas, establecer restaurantes populares, clubes de remo, vestuarios, áreas deportivas y viviendas mínimas o alojamientos de fin de semana.
Este aspecto es fundamental: el proyecto no pretendía urbanizar intensivamente el valle, sino organizar un uso recreativo que ya se producía espontáneamente, dotándolo de accesibilidad, higiene, servicios y arquitectura.
5. UNA ESTRATEGIA TERRITORIAL DISTRIBUIDA A LO LARGO DEL JARAMA
Los planos históricos muestran que las Playas del Jarama se organizaron mediante varias áreas diferenciadas.
Sambricio identifica tres ámbitos principales en la propuesta madrileña:
1. Un área situada aguas arriba del puente de Paracuellos o en el entorno de Rivas.
2. Una segunda actuación entre San Fernando y su estación ferroviaria.
3. Una tercera en las proximidades de La Poveda, en Arganda.
La selección de estos lugares no fue arbitraria. Todos disponían de acceso ferroviario o de infraestructuras capaces de conectar el río con Madrid.
La operación se planteaba por fases. La primera actuación debía ejecutarse en San Fernando de Henares, seguida por La Poveda y, finalmente, por el ámbito de Rivas. Esta prioridad confirma la relevancia estratégica del enclave sanfernandino dentro del conjunto.
El proyecto debía apoyarse en las infraestructuras existentes y no en la construcción de una nueva ciudad autónoma. Ferrocarril, caminos, puentes, núcleos históricos y paisaje agrario formaban parte de una única estructura territorial.
6. EL EMPLAZAMIENTO DE SAN FERNANDO DE HENARES
La identificación del emplazamiento de San Fernando constituye uno de los principales resultados del trabajo realizado.
Los esquemas del proyecto sitúan el complejo junto al río Jarama, en relación directa con:
▪️la estación de San Fernando;
▪️la línea ferroviaria Madrid-Zaragoza;
▪️el puente ferroviario sobre el Jarama;
▪️el antiguo camino de la estación al núcleo histórico;
▪️las huertas y olivares del Real Sitio;
▪️la futura presa o presa-puente prevista aguas abajo.
La documentación permite reconocer una franja longitudinal de actuación en la margen oriental o nororiental del cauce, entre la estación y la presa prevista. En ella se dispondrían las playas, los equipamientos náuticos, los restaurantes, los alojamientos y otras instalaciones recreativas.
La proximidad de la estación era decisiva. Permitía que los usuarios llegasen desde Madrid en ferrocarril y accediesen al complejo sin necesidad de automóvil. Esta relación entre transporte colectivo y ocio popular representa uno de los aspectos más avanzados del proyecto.
El río funcionaba como eje ordenador, mientras que el ferrocarril actuaba como principal puerta de acceso metropolitano.
7. ANÁLISIS DEL PLANO GENERAL
El plano territorial conservado no debe interpretarse como un proyecto de urbanización convencional. Su escala, su grafismo y el grado de definición de los edificios indican que se trata de un esquema director o masterplan conceptual.
En él se distinguen grandes bandas funcionales, trazados de acceso, áreas edificadas y sectores relacionados con las playas. Sin embargo, no aparecen definidos con precisión elementos como parcelaciones, rasantes, estructuras, redes de servicio o plantas arquitectónicas completas.
La lectura del plano permite reconocer tres criterios principales.
7.1. Aprovechamiento de la estructura territorial existente.
La propuesta se adapta al curso del río, a los caminos, a la línea ferroviaria y a los núcleos urbanos. No impone una geometría abstracta sobre el territorio, sino que utiliza sus condiciones geográficas y de accesibilidad.
7.2. Concentración lineal de los equipamiento.
Los principales edificios se disponen en bandas longitudinales paralelas al cauce o a las vías de comunicación. Esta implantación favorece la relación visual y funcional con la playa y reduce la ocupación del espacio natural.
7.3. Articulación entre arquitectura y paisaje.
La vegetación, el agua y las superficies libres no funcionan como fondo decorativo. Forman parte de la estructura del proyecto. Las construcciones aparecen como piezas ligeras, separadas entre sí y rodeadas por zonas verdes.
8. LOS PROGRAMAS PREVISTOS
La documentación y las perspectivas originales permiten identificar un programa bastante amplio:
▪️playas fluviales acondicionadas;
▪️áreas de baño;
▪️clubes de remo y natación;
▪️embarcaderos;
▪️vestuarios y cabinas;
▪️restaurantes y comedores populares;
▪️tiendas o economatos;
▪️instalaciones deportivas;
▪️zonas verdes y paseos;
▪️pequeños hoteles o alojamientos de fin de semana;
▪️viviendas mínimas para familias o usuarios temporales;
▪️infraestructuras hidráulicas para regular el nivel del agua.
No se trataba de construir un gran establecimiento turístico de lujo. El proyecto combinaba servicios colectivos, alojamiento económico, deporte y paisaje.
Su escala era metropolitana, pero la arquitectura propuesta era deliberadamente ligera, horizontal y fragmentada.
9. LAS PERSPECTIVAS ARQUITECTÓNICAS ORIGINALES
Las perspectivas publicadas por el GATEPAC constituyen la principal referencia para interpretar la arquitectura del complejo.
En ellas aparecen dos tipos edificatorios especialmente significativos.
9.1. Edificio de tiendas y servicios junto a la playa:
La primera perspectiva representa un pabellón bajo, horizontal y abierto hacia el río. Presenta una cubierta plana o ligeramente inclinada, grandes terrazas, soportes esbeltos y una fachada continua orientada hacia la playa.
La palabra “Viveres” aparece destacada sobre la cubierta, lo que permite relacionar el edificio con tiendas, economatos, restauración o servicios de abastecimiento.
La composición responde a los principios del racionalismo: predominio de la horizontalidad, ausencia de ornamentación, estructura independiente, espacios abiertos y relación directa entre interior y exterior.
9.2. Hoteles de fin de semana:
La segunda perspectiva muestra un bloque longitudinal de dos niveles, con galería o terraza corrida y una planta baja parcialmente porticada.
Su función sería alojar temporalmente a los usuarios del complejo. No debe interpretarse como un hotel convencional, sino como una infraestructura de estancia económica vinculada al descanso popular.
La reiteración modular de huecos y soportes sugiere una construcción racionalizada y repetitiva, coherente con la búsqueda moderna de economía, funcionalidad y posible industrialización.
10. LA TERCERA TIPOLOGÍA: CLUB NÁUTICO Y EDIFICIOS SOBRE EL AGUA
Otra imagen histórica muestra varios pabellones relacionados directamente con el cauce, apoyados sobre pilotis o plataformas y conectados mediante pasarelas.
Aunque la calidad de la reproducción es limitada, pueden reconocerse:
▪️volúmenes longitudinales;
▪️cuerpos parcialmente elevados;
▪️plataformas de acceso al agua;
▪️espacios para embarcaciones;
▪️terrazas abiertas;
▪️una relación inmediata entre arquitectura y actividad náutica.
Esta imagen constituye la referencia principal para interpretar el club de remo o centro acuático previsto.
Las perspectivas reconstruidas han tomado como base esta organización, actualizando la definición arquitectónica sin alterar sus rasgos esenciales: estructura ligera, cubiertas planas, plataformas, grandes huecos acristalados y contacto directo con el agua.
11. NATURALEZA DE LA RECONSTRUCCIÓN REALIZADA
El trabajo gráfico contemporáneo no debe calificarse como restitución exacta, porque no existe documentación suficiente para determinar con precisión la forma final de cada edificio ni su implantación definitiva.
La expresión más adecuada es reconstrucción histórica idealizada y plausible.
La metodología seguida ha combinado cuatro niveles de información:
11.1. Evidencia documental directa:
Incluye los planos, esquemas, fotografías y perspectivas originales del GATEPAC.
11.2. Evidencia territorial:
Comprende la fotografía aérea de 1932, el cauce histórico del Jarama, el puente ferroviario, la estación, los caminos y la estructura agraria del Real Sitio.
11.3. Interpretación tipológica:
Se han desarrollado volumetrías compatibles con las perspectivas originales y con la arquitectura racionalista del GATEPAC.
11.4. Recreación ambiental:
Se han incorporado bañistas, embarcaciones, jardines, mobiliario, actividades deportivas y trenes de época para explicar el funcionamiento social del espacio.
Cada una de estas capas tiene un grado distinto de certeza. La localización del río, el ferrocarril y la estación posee una base objetiva. La distribución detallada de los edificios y jardines pertenece, en cambio, al ámbito de la hipótesis razonada.
12. LA FOTOGRAFÍA AÉREA DE 1932 COMO BASE DE TRABAJO
La fotografía aérea histórica de 1932 posee un valor excepcional porque documenta el paisaje del Jarama en el mismo periodo en que se estaba formulando el proyecto.
En ella pueden identificarse:
▪️el trazado histórico del río;
▪️sus islas y brazos secundarios;
▪️las playas naturales y depósitos de arena;
▪️el puente ferroviario;
▪️la estación;
▪️los caminos de acceso;
▪️los cultivos, olivares y huertas;
▪️las zonas de vegetación de ribera;
▪️la relación entre el río y el núcleo de San Fernando.
La reconstrucción se ha insertado sobre esta base, manteniendo la geometría general del paisaje y utilizando el cauce como referencia principal.
Este procedimiento permite situar el proyecto en un contexto territorial real y evitar una representación genérica o deslocalizada.
13. LA IMPLANTACIÓN IDEALIZADA DEL COMPLEJO
La recreación aérea muestra un conjunto organizado en la margen vinculada a la estación, con los principales edificios dispuestos paralelamente al río y una amplia playa ocupando la zona de menor pendiente.
Los bloques de mayor longitud se han interpretado como edificios de alojamiento, restauración y servicios. Los pabellones menores se han asociado a viviendas o alojamientos temporales, clubes, vestuarios y otras funciones complementarias.
El espacio libre se estructura mediante:
▪️paseos peatonales;
▪️jardines geométricos;
▪️alineaciones de árboles;
▪️praderas;
▪️zonas deportivas;
▪️accesos a los embarcaderos;
▪️áreas de estancia y sombra.
La reconstrucción mantiene la presencia del paisaje agrario exterior. El complejo no aparece como una urbanización cerrada, sino como una intervención abierta y permeable integrada en el valle.
14. ARQUITECTURA, ESCALA Y LENGUAJE FORMAL
Las recreaciones arquitectónicas se han elaborado tomando como referencia el lenguaje formal del movimiento moderno español de comienzos de los años treinta.
Los edificios presentan:
▪️predominio de la horizontalidad;
▪️cubiertas planas;
▪️estructuras porticadas;
▪️soportes de pequeña sección;
▪️grandes superficies acristaladas;
▪️terrazas corridas;
▪️marquesinas;
▪️galerías abiertas;
▪️escaleras exteriores;
▪️volúmenes blancos y depurados;
▪️ausencia de ornamentación historicista.
No se ha pretendido reproducir literalmente edificios construidos por otros arquitectos, sino mantener una coherencia general con la arquitectura del GATEPAC y con las propias perspectivas históricas.
El resultado debía transmitir modernidad, ligereza y economía constructiva, evitando tanto la monumentalidad como la apariencia de un complejo turístico contemporáneo.
15. EL FERROCARRIL COMO ELEMENTO DEL PROYECTO
La reconstrucción concede una importancia especial al puente ferroviario y a la circulación de trenes de v***r.
No se trata de una licencia escenográfica. El ferrocarril era una condición esencial para la viabilidad del proyecto.
Sambricio destaca que los emplazamientos fueron seleccionados precisamente porque disponían de medios de transporte. La estación de San Fernando permitía conectar directamente Madrid con la playa fluvial.
El tren, por tanto, no era un elemento exterior al complejo, sino una de sus infraestructuras fundamentales. Explicaba su accesibilidad, su carácter metropolitano y su orientación hacia un uso colectivo.
La imagen del tren atravesando el puente mientras los bañistas ocupan la ribera resume visualmente la coexistencia entre modernidad técnica, ocio popular y paisaje fluvial.
16. LIMITACIONES Y GRADOS DE CERTEZA
Para garantizar el rigor divulgativo es necesario distinguir tres niveles.
➡️Documentado:
Está acreditada la existencia del proyecto, su relación con el GATEPAC, su inserción en el planeamiento regional, la participación de García Mercadal y Subirana, la previsión de playas, alojamientos, restaurantes, clubes de remo y otras instalaciones, así como la selección de San Fernando como una de las primeras áreas de intervención.
➡️Interpretado:
La posición general del complejo puede deducirse del plano territorial, de la relación con la estación y de la fotografía aérea histórica. También puede interpretarse razonablemente la organización lineal de los equipamientos.
➡️Recreado:
La forma exacta de los jardines, el número de pabellones, la distribución detallada de las construcciones, el aspecto de determinados espacios interiores y el grado de ocupación de la playa son hipótesis gráficas contemporáneas.
Esta diferenciación es imprescindible para evitar que las imágenes generadas sean confundidas con fotografías históricas o con un proyecto ejecutivo original.
17. VALOR DIVULGATIVO DE LAS INFOGRAFÍAS Y LOS VÍDEOS INMERSIVOS
Los planos originales poseen un gran valor documental, pero su lectura resulta difícil para el público no especializado. Las infografías y recreaciones permiten explicar de forma accesible:
▪️dónde se situaba el proyecto;
▪️cómo se relacionaba con la estación;
▪️qué funciones incluía;
▪️qué arquitectura proponía;
▪️cómo habría sido utilizado;
▪️qué dimensión territorial tenía.
Los vídeos inmersivos introducen además el movimiento del agua, los trenes, las embarcaciones y la actividad humana. No añaden nuevas evidencias históricas, pero contribuyen a comprender el proyecto como espacio vivido.
La tecnología digital se utiliza así como herramienta de interpretación y divulgación, no como sustituto de la documentación.
18. SIGNIFICADO URBANÍSTICO Y SOCIAL
Las Playas del Jarama anticiparon cuestiones que siguen siendo plenamente actuales:
▪️la planificación metropolitana de los espacios libres;
▪️la accesibilidad mediante transporte público;
▪️el derecho colectivo al ocio;
▪️la protección del paisaje;
▪️la relación entre ciudad y territorio;
▪️la integración de infraestructuras verdes y azules;
▪️la recuperación de riberas;
▪️el uso social de los espacios naturales.
El proyecto no puede trasladarse literalmente al presente. La calidad actual del agua, la protección ambiental del Parque Regional del Sureste y las transformaciones sufridas por el territorio obligan a plantear otros modelos de recuperación.
Sin embargo, su principio esencial conserva vigencia: el valle del Jarama debe ser entendido como una infraestructura territorial de carácter ambiental, paisajístico y social, no como un espacio residual destinado a actividades degradantes.
19. CONCLUSIÓN
Las Playas del Jarama fueron mucho más que una playa fluvial imaginada en la década de 1930. Constituyeron una propuesta de ordenación regional que relacionaba arquitectura moderna, transporte ferroviario, paisaje, deporte y bienestar colectivo.
Fernando García Mercadal y Joan Baptista Subirana participaron en un proyecto que pretendía organizar racionalmente el descanso de la población madrileña y convertir el Jarama en uno de los grandes espacios públicos del Madrid metropolitano.
El estudio de Carlos Sambricio ha permitido reconstruir el contexto político, urbanístico y profesional en el que surgió la iniciativa, así como comprender su organización en varios enclaves y su prevista ejecución por fases, comenzando por San Fernando.
El trabajo desarrollado por la Plataforma Cívica San Fernando de Henares reúne, ordena e interpreta esta información, superpone el proyecto al paisaje documentado en 1932 y desarrolla una reconstrucción visual compatible con las tipologías arquitectónicas originales.
No se presenta como una restitución exacta, sino como una hipótesis gráfica rigurosa, transparente y divulgativa. Su principal aportación consiste en hacer comprensible un proyecto parcialmente olvidado y devolverlo a la memoria colectiva del territorio para el que fue concebido.
Recuperar las Playas del Jarama no significa reproducir hoy aquella intervención, sino reconocer que, hace casi un siglo, el río ya fue pensado como una pieza esencial del paisaje, del ocio colectivo y de la construcción metropolitana de Madrid.