27/03/2024
Hoy, las mujeres –sí, todas las mujeres– perdemos la libertad que este violador gana. Hoy los privilegios de clase se suman al s**o sin fondo de privilegios masculinos. Hoy un violador abandona la prisión donde debería seguir solo porque tiene 1 millón de euros. Hoy la justicia vuelve a fallar a la víctima y a todas las mujeres, puesto nos manda el mensaje de que la violencia contra nosotras puede repararse a golpe de talonario. La justicia, que denegó su salida bajo fianza antes de que se probara que efectivamente VIOLÓ a la víctima –tal y como ella había relatado– por considerar que había riesgo de fuga, ahora entiende que ese riesgo ya no existe o que el millón de euros es suficiente garantía para que el agresor no escape. No deja de ser paradójico que haya estado en prisión antes de probarse la violación y, una vez probada, le saquen. En este sentido, no podemos dejar de preguntarnos si sus señorías han considerado que este señor, además de fugarse, puede volver a violar a alguna mujer. Quizás piensen que fue un caso aislado, una equivocación, una “cagada”, un calentón mal gestionado que – están seguros– no volverá a repetirse. Sea como sea, lo que queda claro una vez más es que nuestra seguridad importa poco cuando se trata de los poderosos. Hoy la justicia pone precio a nuestra integridad y nosotras no lo olvidaremos.