20/07/2016
CÓMO INTRODUCIR SCRATCH EN EL AULA - Nº 2
Si en el anterior artículo vimos que Scratch requiere un entrenamiento, pero no una explicación ni una lección magistral y que necesitamos emplear estrategias educativas para que toda la flora de la clase de su fruto hoy nos vamos a centrar en los equipos.
La mejor forma de introducir Scratch en educación primaria es mediante el trabajo en equipo. Alguien dijo: "las cosas grandes siempre se hacen en equipo", pues no seremos nosotros los que le quitemos la razón. Scratch funciona de maravilla en equipos de 2 alumnos, y, es que dos cerebros siempre son más que uno solo, por ello les animaremos a sumar voluntades, esfuerzos, risas y lágrimas.
Lo ideal a la hora de conformar los equipos es atender a la diversidad pero ¡ojo!, hemos de entender que esta herramienta, al igual que cualquier videojuego, es altamente absorbente por lo que en las primeras sesiones recomendamos que los equipos estén compuestos por alumnos de caracteres similares, es decir líderes con líderes, seguidores con seguidores. Si en las primeas sesiones juntamos a un líder con un seguidor lo más normal es que el líder se apropie del teclado, incluso gire el monitor, y aísle o se aísle completamente del seguidor. Por en contrario dos seguidores o lideres juntos deberán cooperar y trabajar en equipo para lograr el desarrollo propuesto. Una vez que se mitigue el efecto novedoso de la herramienta podremos conformar cualquier tipo de equipo. Recordad que hemos hablado de caracteres iguales, en ningún momento hemos hablado de capacidades, inteligencia, etc. solamente de caracteres.
Debemos ser muy cautos a la hora de crear los grupos, os aconsejamos partir del silogismo "a todos los niños les gustan los videojuegos, si Scratch es un videojuego, a todos los niños les gusta Scratch".
Actualmente son muchos los Centros educativos los que, en primaria, trabajan ya en cooperativo, por lo que hay que valorar mucho el número de horas que esos grupos pasan juntos. Los grupos que proponemos son de 2 alumnos y su dinámica es muy diferente a la que se genera en grupos de 3, 4 o más integrantes. A lo largo de estos años hemos visto equipos realmente dañinos, formados por un alumno voluntarioso y otro justo lo contrario. Durante las primeras horas de trabajo el voluntarioso intenta acompañar al pasivo, pero al ver que no hay avance comienza una involución que es muy perjudicial para el voluntarioso ya que se ve solo e incapaz. En estos casos habría que recordar el silogismo inicial y reflexionar sobre la causa por la que un alumno adopta una actitud pasiva ante una herramienta como Scratch, si un niño rechaza una chuche es probable que algo esté ocurriendo. Probaremos a juntar a un pasivo con un igual, y veremos que ocurre entre ellos, todos tienen que aprender a trabajar en equipo con cualquier compañero, pero no todos están dispuestos a hacerlo desde el primero día, el trabajo en equipo también hay que entrenarlo.
En el próximo artículo hablaremos de las prácticas.