18/09/2026
😡
HOY QUEREMOS COMPARTIR UNA REFLEXIÓN.
Hoy hemos vivido una situación en CopyToner que nos ha dejado bastante disgustados y que creemos que merece una reflexión.
Esta mañana, un cliente nos llamó insistentemente porque necesitaba con urgencia un trabajo para mañana, con motivo del bautizo de su hija. Nos explicó lo que necesitaba y, precisamente por la urgencia, hicimos todo lo posible para darle prioridad y tenerlo preparado cuanto antes.
El trabajo llevaba impresiones en color, cartulina, adhesivo y otros materiales que tienen un coste importante para nosotros.
Una vez terminado, al comunicarle el importe —62 €—, nos explicó que realmente no era lo que quería y que había habido una confusión. Después de hablarlo, el propio cliente reconoció que el error había sido suyo.
Aun así, y con la intención de intentar solucionar la situación de la mejor manera posible, desde CopyToner decidimos hacer un gesto comercial, asumiendo nosotros parte del coste y dejando el trabajo en 55 € y aún así el cliente no se ha presentado
Y aquí viene nuestra reflexión.
No queremos entrar en quién es el cliente ni señalar a ninguna persona. Pero sí queremos hablar de algo que nos resulta difícil de entender.
Nos cuesta comprender cómo podemos hablar de valores, educación, respeto, empatía y responsabilidad, incluso en el contexto de un rito cristiano como un bautizo, y después encontrarnos con situaciones en las que esos mismos valores parecen quedar en segundo plano cuando llega el momento de asumir las consecuencias de un error.
Para nosotros, los valores no deberían quedarse en palabras, ceremonias o fotografías.
Los valores también están en hacerse responsable de nuestros errores.
En entender el esfuerzo de los demás.
En ponerse en el lugar de quien tenemos delante.
Y en cumplir con nuestra palabra.
Porque detrás de CopyToner no hay una gran empresa.
Somos dos autónomos, trabajando cada día para sacar adelante nuestro negocio y nuestra familia.
Y puede parecer que 62 € no son una cantidad importante.
Pero para nosotros sí lo son.
Son 62 € que salen directamente de nuestro trabajo, de nuestros materiales, de nuestro tiempo y de nuestro esfuerzo.
Y, sobre todo, son 62 € que, para una familia como la nuestra, pueden significar tener que renunciar a cosas tan sencillas como que nuestra hija de cuatro años y medio pueda disfrutar hoy de las ferias.
Y eso es lo que más nos duele.
No estamos hablando de una gran pérdida económica para una multinacional. Estamos hablando del dinero que una pequeña familia necesita para seguir funcionando y poder disfrutar también de las pequeñas cosas de la vida.
Por eso, después de situaciones como la de hoy, hemos tomado una decisión.
🔴 A partir de ahora vamos a tener que empezar a solicitar anticipos o pagos por adelantado en determinados trabajos.
No porque queramos complicar las cosas a nuestros clientes.
No porque desconfiemos de todo el mundo.
Sino porque no podemos permitirnos asumir trabajos, materiales y horas de trabajo que después puedan quedar sin pagar.
Nos da mucha pena tener que llegar a este punto, porque siempre hemos intentado dar facilidades, confiar en las personas y ofrecer el mejor servicio posible.
Pero también tenemos que proteger nuestro trabajo, nuestro negocio y, sobre todo, nuestra familia.
Y quizá esta sea la verdadera reflexión que nos llevamos hoy:
❤️ Cuidar de los demás también significa ser conscientes de las consecuencias que tienen nuestros actos sobre ellos.
Detrás de cada pequeño negocio hay personas.
Hay familias.
Hay sacrificios.
Hay horas de trabajo.
Y hay sueños.
Y todo eso también merece respeto.
CopyToner – Calle Juncos 2, Laguna de Duero