09/03/2016
CUIDADO CON LAS CÁMARAS IP DE VÍDEO-VIGILANCIA MAL CONFIGURADAS.
Cada día son más las empresas y particulares que deciden instalar cámaras de video-vigilancia en sus negocios o incluso dentro de los hogares, las cuales se instalan para vigilar un lugar, para protegernos de robos o incluso para controlar nuestro negocio o domicilio. Hasta aquí todo normal, el problema ocurre cuando las personas que instalan estas cámaras de video-vigilancia no tienen los conocimientos suficientes para configurarlas correctamente, o simplemente las conectan, ven que funcionan y se olvidan de ellas. Si son cámaras que no tienen conexión a Internet, no hay problema, el problema viene cuando estas cámaras son del tipo IP o we**am, es decir, cámaras que están especialmente diseñadas para retransmitir su señal de vídeo a través de Internet, para que de este modo, por ejemplo, el dueño de una empresa pueda ver desde su casa lo que ocurre en su negocio cuando a las 5 de la madrugada salta la alarma de robo, o también para que nosotros podamos ver lo que ocurre dentro de nuestra casa cuando no nos encontramos en ella. Si la cámara IP que instalamos en nuestro domicilio o empresa va a retransmitir su señal de video por Internet, es muy importante que como mínimo establezcamos una contraseña de acceso a esa cámara, para evitar de este modo que cualquier persona se pueda conectar a la cámara y vea todo lo que hacemos dentro de nuestra casa, en el salón, en la cocina, en el dormitorio... Lo mismo ocurre en las empresas, a nadie le gustaría que cuando vamos a una cafetería a tomar algo con nuestro amigos, cualquiera desde su casa nos pueda estar observando a través de la cámara de seguridad de la cafetería, la cual cuando la instalaron la dejaron mal configurada y por lo tanto expuesta públicamente.
En España existen numerosas cámaras IP dentro de domicilios y empresas que están retransmitiendo de forma pública a través de Internet todo lo que ocurre en su interior. Lo peor de todo es que las personas que están siendo filmadas suelen desconocer que esto está ocurriendo, ya que dan por supuesto que la cámara que han instalado es segura y nadie más la puede ver, esto en ocasiones no es del todo cierto, ya que efectivamente la cámara es segura, siempre y cuando se configure de forma segura. Cabe decir, que la mayor parte de las cámaras IP de este tipo que están instaladas en nuestro país, están correctamente configuradas y no se pueden ver de forma pública. Este articulo no se refiere a esas cámaras correctamente configuradas (que son la mayoría), se refiere a aquellas que por un motivo u otro, están expuestas a Internet, sin que sus dueños lo sepan.
Hace unos días, en esta Unidad de Investigación Tecnológica, localizamos en España una de estas cámaras IP mal configurada, y no era una cámara que estaba enfocando la puerta de un bar o el patio de una casa, estaba enfocando directamente la cuna de un bebé, en la que como os imagináis se podía ver a través de Internet todo lo que le ocurría a ese bebé 24 horas al día. Decir que tan pronto la detectamos nos movilizamos para tratar de determinar la dirección en la que se encontraba instalada dicha cámara y por suerte en menos de 12 horas pudimos localizar el domicilio exacto y alertar a los padres para que desconectaran la cámara de Internet. Por desgracia, no siempre vamos a poder estar ahí localizando estas cámaras IP mal configuradas antes de que lo hagan los malos. Por eso os pedimos vuestra colaboración para que este mensaje llegue al mayor número de personas, ya sea compartiéndolo a través de vuestro Facebook o incluso avisando a vuestros familiares y amigos, para que si tienen una cámara IP pública sin contraseña instalada en un sitio privado, que le pongan contraseña de acceso.