31/08/2026
Sí, es la misma entrada de la Handelsbeurs que acabamos de ver, pero ahora estáis mucho más cerca y se aprecia perfectamente el neogótico.
Fijaos en tres cosas mientras camináis hacia la puerta: los arcos apuntados, típicamente góticos; las tracerías de piedra de las ventanas, que parecen encaje; y toda esa decoración que imita deliberadamente la arquitectura de los siglos XV y XVI. Sin embargo, recordad la fecha que acabáis de ver arriba: 1872. Es decir, es un edificio del XIX vestido de gótico.
Y hay un detalle histórico muy bonito: estáis entrando en el lugar donde, desde 1531, comerciantes procedentes de toda Europa se reunían para negociar. La Bolsa de Amberes fue uno de los grandes centros financieros del siglo XVI y su arquitectura influyó en otras bolsas europeas, incluida la de Londres.
Entrad por esa puerta de la izquierda que está abierta. Si os dejan pasar al patio, mandadme una foto desde dentro, porque ahí es donde se entiende de verdad el edificio: os voy a señalar qué partes evocan la bolsa del XVI y cuáles pertenecen a la reconstrucción del XIX.