10/08/2026
Caso práctico:
Te piden elaborar una serie de piezas audiovisuales para el centenario de una empresa vinculada a la cultura en Donostia / San Sebastián.
Hasta ahí, todo controlado.
Pero la cosa empieza a crecer y, donde antes había algunos testimonios sueltos, de repente te encuentras delante de casi 40 perfiles y algunas de las voces más representativas de la ciudad: Rebordinos, director del Festival de San Sebastián; Edurne Ormazabal, directora de Tabakalera; Mikel Chillida, director de Desarrollo de Chillida Leku y nieto del escultor; Jon Insausti, alcalde de la ciudad...
Y los nervios aumentan.
Pero el valor de lo que tienes entre manos, también.
Profesores de cine. Directores de cineclubs que sobrevivieron a la censura. Historiadoras que nos ayudaron a entender lo que supuso la llegada del cine y el teatro a la ciudad. Usuarias centenarias que han vivido toda una vida acompañadas por las salas de SADE. Y perfiles empresariales capaces de mirar hacia los próximos 100 años.
Llegados a ese punto teníamos dos opciones: hacer las piezas que estaban previstas… o aceptar que aquello pedía algo más. Y no podíamos quedarnos con unos vídeos sueltos. Necesitábamos un documental.
Y así, sin que estuviera en los planes iniciales, nació una pieza coral, emocionante y con un enorme valor histórico. Un recorrido por 100 años de cine, cultura y ciudad contado por quienes los han vivido, estudiado, construido y disfrutado.
Una de esas veces en las que el trabajo consiste también en saber ver que el proyecto que tienes delante es bastante más grande que el que aparecía en el briefing.
Y, oye, el resultado bien lo merece.