Aún faltaban unos años para que se estrenara Ghost, pero de pequeña ya quería ser escultora y artista. Se ve que Demi Moore me copió la idea, pero no me importó porque el olor de madera que sentía cada día en el negocio familiar me hizo cambiar de idea. No sé si tanto barniz me afectó, pero me puse a estudiar conjuntamente Ingeniería Técnica en Diseño Industrial y Diseño Industrial en la escuela E
lisava y todo ello mientras trabajaba en la fábrica de muebles de mi familia. Empezaba una constante en mi vida: mucho diseño y mucho sueño. Después de terminar los estudios, empecé mi carrera profesional en diferentes estudios de Barcelona y Milán: GTP arquitectos e Ingenieros, Diseño entre 4 Paredes, Torres Decoración, Studio Marco Piva y Conte Oggiono Partners. Pan con tomate y pizza para darme cuenta de que había llegado el momento de involucrarse en un proyecto que tuviera un sabor más propio. Fue en Italia donde conocí al Francesco y juntos nos mudamos a Barcelona en 2008 para crear la-nevera, nuestro propio estudio -taller multidisciplinar donde todo trabajamos la comunicación visual y la arquitectura efímera. En la-nevera todo era fresco, no había nada caducado, y como con la gente de Fragmento Studio compartíamos ese mismo espíritu rompedor, juntamos nuestros caminos para crear Creative Affairs en 2010. Han pasado cinco años desde aquella primera experiencia por mi cuenta y, en este momento, decido dar el paso definitivo para construir mi estudio. Trabajar por otro, avanzar con socios para, finalmente, liderar mi propio proyecto, rodeada de los colaboradores más dinámicos que he ido conociendo durante el camino. Esta ha sido mi evolución natural para afrontar inquietudes creativas cada vez mayores. Ciudades, compañeros y proyectos, todo tipo de nombres que me han modelado como las esculturas que soñaba hacer de pequeña, cuando sólo era el que vuelvo a ser ahora, Laia.