08/10/2026
Margaret Hamilton falleció el 30 de septiembre de 2026, a los 90 años, pero el MIT recién dio a conocer la noticia el 7 de octubre. Ella fue una de las grandes pioneras de la programación, y esta es su historia.
Nació en 1936 en Paoli, Indiana, y se hizo conocida en una época en la que la palabra “software” apenas se usaba. Trabajó en el Laboratorio de Instrumentación del MIT y llegó a dirigir la división de ingeniería de software que escribió los programas de vuelo para las misiones Apolo. A ella se le atribuye haber popularizado el término “ingeniería de software”, porque quería que su oficio se tomara tan en serio como cualquier otra ingeniería.
Si te preguntas qué es esa torre de papeles de la foto, es el código de los programas de Apolo impreso. Hoy un programa así cabe en un archivo diminuto. En aquel entonces había que escribirlo con una precisión enorme y revisarlo una y otra vez, porque no existía manera de corregir nada una vez que la nave estaba en camino.
Su idea fue que el software debía prepararse para lo inesperado. Su equipo diseñó los programas para detectar errores y reaccionar sin detenerse. En julio de 1969, cuando Neil Armstrong y Buzz Aldrin se acercaban a la superficie lunar, la computadora de la nave recibió más tareas de las que podía atender. Gracias a cómo estaba construido el software, dejó de lado lo secundario y se concentró en lo que importaba para el alunizaje.
Una de sus anécdotas favoritas tiene que ver con su hija Lauren. Un día la llevó al laboratorio y la pequeña, jugando con el simulador, provocó sin querer que el sistema fallara. Margaret pensó que eso también podía pasarle a un astronauta y propuso añadir una protección. Al principio le dijeron que no hacía falta, porque los astronautas estaban muy bien entrenados. Tiempo después, en una misión, un astronauta cometió un error parecido. A veces la mejor idea viene de ver jugar a una niña.
En 1976 fundó su propia empresa, Higher Order Software, y diez años después creó Hamilton Technologies. En 2016, el presidente Barack Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad, la distinción civil más alta de Estados Unidos, por su trabajo en el software de las misiones Apolo.