22/05/2024
EL PRECIO DEL ÉXITO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE UN EJECUTIVO
¿DE VERDAD VALE LA PENA? 🤔
Se cuenta una historia acerca de un ejecutivo de una corporación muy grande que estaba por retirarse. En honor del evento, la compañía ofreció una cena de gala. Era una fiesta de etiqueta, con la presencia de todos los gerentes, ejecutivos y sus esposas. El ejecutivo festejado se levantó para hablar. Miró a la audiencia y dijo:
“Puedo asegurar que a muchos de ustedes les gustaría tener mi trabajo. Pero si lo quieren, deben estar dispuestos a pagar el precio. Permítanme hablarles acerca de mi trabajo: Mi hija acaba de casarse. En su boda, miré alrededor y me di cuenta de que no podía reconocer a ninguna de sus amigas. No conozco los libros que lee. No sé qué le gusta o qué no le gusta hacer. En resumen, no conozco a mi hija. Si quieren mi trabajo, tienen que pagar el precio. Ese es el precio. No creo que valga la pena”.
Y se sentó.
Entre las palabras más tristes que un ser humano puede pronunciar jamás, se hallan: podía, debía, tenía. “Podía haber logrado mucho más”. “Debía haber escogido mejor”. “Tenía que haber vivido mi vida de forma distinta”.
Este es un concepto muy serio. ¿Qué sucede si vives toda tu vida por el propósito equivocado y con las metas equivocadas en tu mente? No es nada placentero despertarte a los ochenta años de edad y decir: “he desperdiciado mi vida entera”. ¿Qué sucede cuando una persona sacrifica todo lo que tiene —su tiempo y su familia— solo para darse cuenta después de que esa causa fue falsa?
Una de las realidades de la vida es que tienes que trabajar duro. Sin importar lo que hagas, sin importar cómo vivas. Desde el día que llegaste a este planeta hasta el día en que te marches, estarás muy activamente involucrado en esa cosa que llamamos vida: trabajar, planear, hacer. La única pregunta es: ¿las metas para las que estás trabajando valen la pena?
Por favor, —Reflexiona—
Del libro: “Deja de sobrevivir. Comienza a vivir”. Autor: Rabbi Ben Tzion Shafier