16/07/2014
Gracias a este esfuerzo Alemania es un país líder en muchas tecnologías de vanguardia, entre ellas la biotecnología, la nanotecnología y la tecnología de la información, así como en sectores de la alta tecnología como la biometría, la industria aeroespacial, la electrotecnia y la logística. La ecotecnología alemana está muy bien posicionada en los mercados internacionales (energía eólica, fotovoltaica, biomasa); concretamente, la cuota de mercado mundial de los fabricantes alemanes de plantas eólicas ronda el 28% (cf. capítulo 6). Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) figuran entre los segmentos económicos de mayor tamaño, junto con el sector automotriz, la ingeniería mecánica y la industria electrónica. El ramo de las TIC crece a un ritmo muy superior a la economía en su conjunto. En el sector de la biotecnología y la ingeniería genética Alemania ocupa desde hace años una posición líder a nivel europeo. En nanotecnología el país dispone de un elevado potencial de saber.
La recuperación económica podría sustentarse, una vez más, en la capacidad innovadora de la economía alemana. Actualmente Alemania destina cerca del 2,6% de su PIB a la investigacion y el desarrollo (I+D), situándose muy por encima del promedio de la UE (1,9% en 2008). Para 2015 el Gobierno Federal quiere elevar el gasto en I+D al tres por ciento del PIB en coordinación con los Estados Federados y el sector privado. Con un volumen de 49.000 millones de dólares Alemania también ocupa una posición puntera a nivel mundial en inversión empresarial en I+D. Y la capacidad inventiva sigue dando sus frutos: En 2009 cerca del 11% de las patentes mundiales fueron registradas por inversores y empresas de Alemania, lo que la sitúa en el tercer puesto del ranking mundial (cf. capítulo 7).