22/11/2025
Yo aprendí a escribir cursiva con la caligrafía Palmer. Una belleza. Me preguntaba porque ahora a los niños solo se les enseña a escribir con letras separadas… alguien también me cuestionó el hecho de aprender a escribir manualmente.. para que si ya nadie escribe?
Leyendo este post me lleno de incertidumbre y también de tristeza… será que nos vamos despojando del mundo maravilloso del pensamiento y la expresión profunda?
Me encantaría leer opiniones. Como dice el autor, queda a su consideración.
¿Recuerdan la escritura cursiva? ¿Alguna vez se han preguntado por qué ya no se enseña a los niños a escribir así? Y no, no es coincidencia que cada vez se utilice menos.
Escribir en cursiva implica convertir las ideas en palabras sin levantar la mano del papel; exige un flujo continuo que activa el pensamiento, permitiendo unir conceptos, conectarlos y relacionarlos. No es casual que “cursiva” venga del latín currere, que significa correr, fluir, porque el pensamiento avanza rápido, se eleva, se desplaza. Escribir en mayúsculas, en contraste, supone —según psicólogos del desarrollo— “fragmentar el pensamiento, dividirlo en letras, cortar el ritmo y la respiración de la frase”.
Es lógico que la cursiva haya desaparecido del mundo actual, un entorno empeñado en frenar el crecimiento del pensamiento, en limitarlo. Consideren que la cursiva nació en Italia y después se difundió por todo el mundo. ¿La razón? Era un tipo de escritura compacto, bello y nítido.
Pero hoy vivimos en una sociedad sin tiempo para la elegancia, para la estética y la profundidad; tenemos rapidez pero no eficacia, síntesis pero no claridad, datos pero no conocimiento. Sabemos mucho y, al mismo tiempo, casi nada, porque ya no logramos conectar las cosas. Las personas han perdido la capacidad de pensar con profundidad, de construir un discurso. ¿Recuerdan cuando en primaria la maestra pedía escribir “pensamientos”? Enternecen, en su sencillez total, aquellos primeros textos, siempre que fueran hechos por los propios niños.
Pensamientos, frases llamativas y eslóganes hechos para impactar y manipular, pero no para estimular la reflexión: así ha quedado la cultura y la información. Por eso sería necesario recuperar la cursiva, especialmente en las escuelas. No se trata solo de rescatar un estilo de escritura, sino de devolver aire a nuestras ideas. Todo aquello que nos sostiene, que alimenta el alma y fortalece el espíritu está ligado a la respiración. Sin aliento, decían los antiguos griegos, no existe el pensamiento. Y sin pensamiento no hay vida. Que sea importante o no, queda a su consideración.