16/08/2026
CHINA VUELVE A LA CIMA DE LA SUPERCOMPUTACIÓN MUNDIAL
China acaba de alcanzar un importante hito tecnológico: su nueva supercomputadora LineShine debutó directamente en el primer lugar del TOP500, la clasificación internacional de las supercomputadoras más rápidas del planeta.
¿QUÉ TAN PODEROSA ES?
LineShine alcanzó 2,198 exaflops en la prueba HPL (High Performance Linpack). Dicho de una manera más comprensible: puede realizar alrededor de 2,2 trillones de millones de operaciones de punto flotante por segundo.
Con este resultado superó en más de un 20 % a El Capitan, la supercomputadora estadounidense que ocupaba hasta ahora el primer lugar.
Cuenta con:
13.789.440 núcleos de procesamiento
Procesadores chinos LX2 de 304 núcleos, funcionando a 1,55 GHz
Plataforma LingKun
Interconexión propietaria LingQi
Sistema operativo Kylin OS
Instalada en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen
Quizás el aspecto más llamativo es que LineShine consigue este rendimiento mediante una arquitectura basada exclusivamente en CPU, sin depender de los aceleradores GPU que utilizan muchas de las supercomputadoras occidentales más potentes.
CHINA RECUPERA EL PRIMER LUGAR
El logro tiene además un significado histórico: es la primera vez desde 2017 que una supercomputadora instalada en China encabeza el TOP500. La anterior fue la célebre Sunway TaihuLight.
LineShine también consiguió el primer puesto mundial en la prueba HPCG, con 22 petaflops, un indicador diseñado para representar mejor ciertos tipos de cálculos científicos reales. Sin embargo, en cálculos de precisión reducida más relacionados con cargas modernas de inteligencia artificial quedó en cuarto lugar, por lo que ser la computadora número uno del TOP500 no significa necesariamente ser la máquina más poderosa para IA.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
Porque la supercomputación no sirve únicamente para romper récords. Estas máquinas permiten abordar problemas gigantescos: simulaciones climáticas, investigación científica, ingeniería, nuevos materiales, medicina, energía y otros cálculos que serían prácticamente imposibles para computadoras convencionales.
Y hay otro elemento que hace especialmente interesante el logro: LineShine utiliza una plataforma tecnológica desarrollada en China, en momentos en que ese país enfrenta fuertes restricciones estadounidenses para acceder a algunos de los procesadores y aceleradores más avanzados.
La carrera tecnológica mundial tiene un nuevo líder.
Su nombre es LineShine.