06/02/2026
🛜 El Wi-Fi forma parte del paisaje cotidiano: está en casas, oficinas, aeropuertos y cafés, funcionando como un servicio invisible que conecta personas y dispositivos. Sin embargo, un grupo de investigadores ha demostrado que esas mismas señales inalámbricas pueden convertirse en una herramienta inesperada de observación. Las ondas de radio no solo transportan datos, también interactúan con los cuerpos y el entorno, dejando huellas sutiles que pueden ser analizadas.
El estudio fue desarrollado por científicos del Karlsruhe Institute of Technology, en Alemania, a través de su centro de investigación en seguridad informática KASTEL. El equipo mostró que, mediante técnicas avanzadas de aprendizaje automático, es posible reconstruir la presencia y el movimiento de personas a partir de cómo sus cuerpos alteran las señales Wi-Fi. Lo más inquietante es que no se requiere que las personas lleven teléfonos u otros dispositivos: basta con que haya routers activos en el entorno.
Los resultados revelan que esta tecnología puede identificar individuos con alta precisión, incluso sin contacto visual directo. Para los investigadores, el hallazgo es una advertencia clara. Si no se establecen límites técnicos y legales, una red pensada para conectar podría transformarse en un sistema de vigilancia masiva invisible, silencioso y difícil de detectar, capaz de erosionar la privacidad sin que nadie lo note.
📚 Fuente:
- "BFId: Identity Inference Attacks Utilizing Beamforming Feedback Information", 22 noviembre 2025, CCS '25: Proceedings of the 2025 ACM SIGSAC Conference on Computer and Communications Security, DOI: 10.1145/3719027.3765062