18/05/2023
Si realmente quieres conocer el amor; olvídate del amor y acuérdate de la meditación. Si quieres que tú jardín esté lleno de rosas, olvídate de las rosas y ocúpate del rosal. Abónalo, riégalo, preocúpate que le dé suficiente sol, que tenga suficiente agua. Si cuidas de todo esto, en su debido momento, llegarán las rosas. No podrás tenerlas antes; no puedes obligarlas a que florezcan antes. No puedes pedir a la rosa que sea más perfecta.
¿Has visto alguna rosa que no sea perfecta?, ¿qué más quieres? cada rosa es perfecta en su unicidad, danzando al son del viento, de la lluvia, del sol, ¿no ves la increíble belleza, la total alegría?. Una pequeña rosa común irradia el esplendor oculto de la existencia.
El amor es una rosa en tu ser. Pero prepara tu ser; disipa para la oscuridad y la inconsciencia. Vuélvete cada vez más alerta y consciente y el amor llegará por sí solo, a su debido momento. No te debes preocupar por él y siempre que llega es perfecto.
El amor es una experiencia, no tiene nada que ver con s**o o con el cuerpo, sino con el más profundo ser. Sin embargo, tú no has entrado todavía en tu propio templo, desconoces por completo quien eres y estás tratando de descubrir cómo amar mejor. En primer lugar, sé tu mismo; en primer lugar conócete a ti mismo, y el amor llegará como recompensa. Es una recompensa del más allá. Es como una lluvia de flores sobre ti… colma tu ser. No cesa de derramarse sobre ti y produce un gran deseo de compartirlo.
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