27/05/2026
Agradezco a Dios por haberme permitido llegar a esta rama de la electrónica. Antes de encontrar este camino pasé por muchos trabajos y muchas luchas… intenté ser mecánico de motos, carnicero, soldador de autógena, vendedor de bolsas en la calle, vendedor de rosas en el Día de las Madres, vendedor de banderas y camisetas en los mundiales de fútbol… y en cada etapa aprendí algo de la vida.
Pero un día encontré algo que no solo me daba para vivir, sino algo que me apasionaba y me retaba todos los días a mejorar, aprender y nunca conformarme. La electrónica no solo cambió mi trabajo… cambió mi mentalidad.
Después de más de 21 años en este camino, una de las mayores satisfacciones no son solamente las herramientas, los proyectos o los reconocimientos… es el cariño de las personas. Saber que muchos quisieran llegar a ser como uno, más que llenarme de orgullo, me obliga a mantenerme honesto, humilde y agradecido.
Y algo que siempre pienso cuando alguien me saluda o me pide una foto, es que quizá esa persona mañana será más grande, más fuerte o más famosa que yo. Por eso nunca debemos mirar a nadie por encima del hombro. Todos estamos luchando batallas diferentes, y todos tenemos el potencial de llegar muy lejos.
Si algo he aprendido en este recorrido, es que los sueños sí pueden cambiar la vida de alguien… pero la disciplina, la humildad y la constancia son las que los mantienen vivos.