09/10/2025
Durante varios años, quienes usan Windows 10 y 11 han señalado un hecho evidente: la sincronización en la nube de OneDrive, integrada de manera predeterminada, puede hacer que el equipo funcione más lento. Por primera vez, Microsoft lo ha reconocido oficialmente.
En una reciente actualización de sus guías de soporte, Microsoft admite que la sincronización de archivos con OneDrive impacta en el consumo de recursos y puede disminuir el rendimiento del PC, especialmente en computadoras con hardware más modesto.
Reconocimiento oficial de Microsoft
Actualmente, en la página de sugerencias para mejorar el rendimiento en Windows, entre las recomendaciones habituales —como mantener el sistema actualizado, eliminar malware o reducir los programas que se ejecutan al inicio— se incluye ahora un dato inesperado: OneDrive puede ser uno de los factores que ralentiza el equipo.
Históricamente, Microsoft ha defendido OneDrive como fundamental para el acceso a archivos desde cualquier dispositivo y para la protección contra pérdidas de datos. Sin embargo, la propia documentación reconoce ahora abiertamente:
“La sincronización puede ralentizar el PC. Puedes pausar temporalmente OneDrive y comprobar si eso mejora el rendimiento”.
¿Por qué OneDrive puede ralentizar el PC?
La sincronización de OneDrive ocurre en segundo plano y vigila constantemente cualquier cambio en los archivos almacenados localmente. Cada vez que se modifica algo, el cambio se analiza y se sube a la nube, lo que implica un uso continuo de ancho de banda, memoria RAM y procesamiento de CPU. Esto afecta especialmente a equipos con procesadores antiguos o discos mecánicos.
Microsoft recomienda pausar la sincronización para liberar recursos y mejorar la respuesta del sistema, algo fundamental para portátiles viejos donde cada tarea secundaria puede hacer una gran diferencia.
Los efectos visuales también restan rendimiento
Microsoft identifica otro aspecto que puede penalizar la velocidad: los efectos visuales del sistema, como transparencias, sombras y animaciones. Estos adornos, aunque estéticamente agradables, también requieren recursos adicionales, ralentizando los equipos.
Para conseguir el máximo rendimiento, se aconseja ajustar la configuración visual usando la opción de desactivar animaciones y gráficos innecesarios.
Un giro en el discurso de Microsoft
A nadie sorprende que sincronizar grandes volúmenes de datos cause lentitud, pero llama la atención este cambio de mensaje por parte de la empresa. Aunque OneDrive ha sido presentado como un pilar de Windows, esta es la primera vez que Microsoft admite públicamente que algunas funciones nativas pueden complicar la experiencia.
¿Qué hacer si tu PC va lento?
Microsoft sugiere varias acciones prácticas para los usuarios que noten que OneDrive está consumiendo recursos en exceso:
Pausar la sincronización desde el icono de OneDrive en la barra de tareas.
Evitar la sincronización de carpetas grandes o con muchos archivos pequeños, por ejemplo, bibliotecas multimedia o proyectos de desarrollo.
Activar el modo “Archivos bajo demanda”, que mantiene los archivos en la nube hasta que se abren.
Consultar el rendimiento desde el Administrador de tareas, revisando el uso de CPU y disco por parte de OneDrive.
Si tras estos pasos persiste la lentitud, siempre existe la opción de desactivar la sincronización automática o incluso cerrar sesión, algo recomendable en equipos antiguos o bajo cargas de trabajo intensivas.