16/11/2025
Es una mentira y una falacia que en este país llamado Chile llegó la democracia y que llegó la alegría. Aquí tienen a este señor del Berwuat que defraudó miles de millones a esta ciudad y a la municipalidad de San Fernando, y está libre de polvo y paja. Yo, que soy un trabajador normal, un simple ciudadano de esta ciudad y de este país, hace unos 20 años atrás trabajé en la empresa Abastible, que arrendaba un lugar adentro de la empresa Enap, para tener el container y llenar los cilindros de gas en la mesa de llenado. En un invierno, hace 20 años atrás, llegaron unos delincuentes en la noche a asaltar el container donde se recibían los ingresos por las entradas de gas a los distribuidores en dos ocasiones en menos de tres meses, y la policía inoperante no pudo encontrar a los delincuentes, pero sí me acusó a mí, por ser nuevo en la empresa Abastible, de haber dado una supuesta información que yo debía saber a los delincuentes para que asaltaran el lugar en dos ocasiones en menos de tres meses. Y desde hace 20 años atrás, me han tenido vigilado como al delincuente más peligroso de este país, con GPS en el auto por más de 20 años, con micrófonos y cámaras ocultas en mi casa por más de 20 años, la policía entra a mi casa cuando quiere por más de 20 años, por más de 20 años no he podido tener vida privada, porque la policía supuso que yo había dado información a los delincuentes que entraron a robar a la Enap, y se supone que estamos en un país libre y en una democracia, pero durante más de 20 años he tenido que soportar la dictadura policial de este país, dónde por 20 años me han tenido vigilado en mi casa con micrófonos ocultos y cámaras ocultas, con el rastro de mi celular y las intervenciones de mi celular, dónde escuchan y graban todas las llamadas de mi celular, y me vigilan a través del celular, y por este motivo destruyeron mi matrimonio y mi familia, y hasta el día de hoy siguen igual, lo han hecho durante más de 20 años y como en este país la justicia es una mi**da corrupta, no hacen nada, y el Instituto de Derechos Humanos es plata mal gastada, ya que solo defienden a los delincuentes que quemaron el metro y los negocios en el 18 de octubre, y si vas o llamas como una persona normal, no te contestan el teléfono y no te atienden. Yo fui a denunciar estos hechos a la fiscalía y hasta el día de hoy no he tenido ninguna respuesta. En este país de mi**da, si no eres senador, diputado o si no tienes un alto cargo público, no te atienden ni en broma. Esa es la mi**da de justicia y de policía que tenemos en este país. Yo creo que mucha gente no sabe que esto pasa en nuestro país, pero así es. A los extranjeros los tratan mejor que a un chileno en nuestro país, y espero que la gente se dé cuenta de lo que estamos viviendo en este país, y el domingo vote bien y en conciencia por alguien que sí quiera cambiar las malas condiciones en que estamos en este país ahora. Lo que me pasa a mí le puede pasar a cualquiera, ciudadano común y corriente de este país. Pongo mi foto con el único que me acompaña en estos momentos, que es mi perro, y lo que hicieron las policías conmigo en términos técnicos se llama GASLIGHTING, busquenlo en Google, y se darán cuenta del daño psicológico que me han hecho durante más de 20 años, en un país que se supone que hay democracia y libertad, pero la verdad es que no es así. Y espero que a nadie en este país lo discrimine la policía como lo han hecho conmigo.