03/02/2015
El Proyecto Ara es el nombre interno que se le ha dado a este proyecto de un teléfono inteligente que permitiría a la gente canjear sus partes físicas tan fácilmente como descargar una aplicación, una de las ideas que salió de la división de Tecnología y Proyectos Avanzados (ATAP, por sus siglas en inglés) de Google. ATAP, que era parte de Motorola y se quedó en Google cuando la empresa vendió la fabricante de teléfonos a Lenovo, está encabezada por Regina Dugan, quien fuera directora de la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés).
“Se llama el ‘Teléfono gris’ porque queremos que sea de un gris aburrido para que la gente lo personalice”, dijo Eremenko.
La intención con Proyecto Ara no es que sea simplemente otro smartphone, sino que permita la misma expresividad y personalización como los apps y el software. Project Ara es el primer paso hacia la visión de Google de un futuro donde los componentes de hardware de un teléfono pueden ser adquiridos en una tienda de apps como Google Play. Pero Ara es importante para otras áreas de tecnología avanzada, incluyendo su dependencia en piezas miniatura e impresiones 3D.
Si Ara llega a tener éxito, podría cambiar la forma en que la gente concibe e interactúa con sus celulares. No es una amenaza sin posibilidades. Actualmente, Android es el sistema operativo móvil más popular – gracias a Samsung – y Ara, que corre Android, tiene el apoyo de la sólida comunidad de usuarios y desarrolladores de Google.
Los teléfonos Ara correrán Android, que enfrenta un dilema interesante, ya que el sistema operativo Android no trabaja aún con algunos de los sistemas necesarios para controlar los componentes modulares.
“Es cierto que actualmente Android no trabaja con hardware dinámico”, dijo Eremenko. “La buena noticia es que somos Google”, añadió, a lo que la audiencia respondió con una carcajada. Los sistemas de este tipo de Android saldrán en diciembre, una de las últimas tareas que el Proyecto Ara tiene que resolver antes de salir a la venta al público.
El esqueleto de Ara, el cuerpo que debe unir a los componentes modulares, durará de “cinco a seis años”, dijo Eremenko. Los componentes se quedarán adheridos a la estructura a través de imanes electromagnéticos y utilizarán el estándar UniPro para comunicarse entre componentes.
La idea podría revolucionar la forma en que se venden los teléfonos. En vez de tener que comprar un celular nuevo para obtener el hardware más nuevo, simplemente podrás comprar una nueva versión del componente que quieras reemplazar. La capacidad modular te permitirá reemplazar las partes que no quieres con unas que sí quieres.
“Queremos ayudar lo más posible, pero meternos lo menos posible en el ecosistema”, dijo.
Con una transparencia un poco sorprendente, Eremenko le mostró a la audiencia varias cronologías del desarrollo de Ara.
Explicó que las estaba compartiendo para que “pudieras tomar decisiones tan bien pensadas e inteligentes como fuera posible sobre tu inversión en el sistema Ara”.
Habrá otra conferencia para desarrolladores en julio y una tercera en septiembre. El soporte para la fuente de electricidad vendrá en mayo, y se espera que la mayoría de las funciones del sistema lleguen en septiembre. Los certificados regulatorios y de las operadoras telefónicas llegaría en noviembre. La versión alpha de la impresora 3D llegaría en agosto, seguida por la versión beta en enero de 2015. Luego Eremenko le dijo a la audiencia que llegará al final de Proyecto Ara el primero de abril de 2015, dos años después de que lo empezó. Dijo que es una práctica común en DARPA hacerlo así para que los proyectos siempre tengan un sentido de urgencia.
https://www.youtube.com/watch?v=yQbGx0vRkXk
La meta de Ara es llegar a todos esas personas que tienen un teléfono estándar o que directamente no tienen siguiendo un modelo de innovación digno del DARPA...