22/06/2022
SSD para portátil: ¿escojo NVMe o mejor SATA? ¿Cuál es compatible?
Te damos todas las claves para diferenciar entre un disco SSD para portátil NVMe y uno SATA.
El almacenamiento es uno de los apartados que más influyen en el rendimiento de un PC. En los últimos años, los discos duros mecánicos han sido desplazados y ha dejado paso a los SSD. Las diferencias entre ambos sistemas son notables y quedan plasmadas en esta completa guía que publicamos hace algún tiempo. Con todo, es posible que ya hayas decidido que buscas un SSD para portátil en tu ordenador. Pero, ¿es mejor elegir uno NVMe o SATA? ¿Qué diferencia hay entre ambos? ¿Cómo saber con qué sistema es compatible tu ordenador?
Todas estas cuestiones quedan resueltas en los siguientes apartados. Sigue leyendo para descubrir cuál debe ser el SSD para portátil que debes comprar. Asimismo, te desvelamos todo lo que se esconde tras las siglas NVMe y SATA y si ambas influyen realmente en el rendimiento final del equipo.
Qué es NVMe
NVMe son las siglas de la expresión en inglés Non Volatile Memory Express. Con ella nos referimos a las memorias que permiten el almacenamiento de datos en una memoria flash a través del conector PCIe de la placa base. Este tipo de unidades fueron lanzadas al mercado en el año 2013 y destacan principalmente por su buen rendimiento.
Entre sus características principales nos encontramos con la utilización de la tecnología flash para la lectura y escritura de datos. Por otro lado, son capaces de enviar hasta 64.000 comandos por cola, lo cual permite un menor consumo de recursos. Sumado a esto, debes saber que tienen una comunicación más directa con el procesador y una latencia muy ajustada. Finalmente, cuentan con la posibilidad de realizar 1 millón de operaciones de entrada y salida por segundo. Ahí es nada.
SATA o Serial ATA es una interfaz de conexión que se emplea para la comunicación entre la unidad de almacenamiento, es decir, el SSD para portátil y el resto del sistema. Son mucho más antiguas que las NVMe. Debemos remontarnos al año 2003 para ver los primeros discos duros que utilizan este bus para la recepción y el envío de datos.
Por supuesto, los discos duros poco a poco fueron perdiendo posiciones frente a los SSD para portátil y equipos de sobremesa. El hecho de que vinieran con una conexión SATA les permitió ser compatibles con los equipos que ya había en el mercado. Este hecho ha propiciado que cambiar un HDD por un SSD sea relativamente fácil.
Entre las características más relevantes de los SSD SATA nos encontramos, precisamente, con su alta compatibilidad, incluso en equipos con más de una década de antigüedad. Ofrecen un buen rendimiento en la mayoría de las ocasiones, con velocidades de transferencia que oscilan entre los 600 MB/s y los 750 MB/s. Por otro lado, destacan por su precio, convirtiéndose en una opción más económica que los NVMe.
Cuidado con el factor de forma al elegir un SSD para portátil
El factor de forma es una de las variables que deberías tener en cuenta antes de adquirir un SSD para tu portátil. ¿Qué aspecto tiene un NVMe y un SSD SATA? Veamos cuáles son las posibilidades.
Cómo es un NVMe
SSD para portátil: ¿escojo NVMe o mejor SATA? ¿Cuál es compatible con mi equipo?
Un NVMe utiliza el tipo de conexión M.2. Su aspecto es como el de una tarjeta y únicamente tienen una mordedura en la zona de los contactos. Es necesario que te asegures de que tu portátil realmente es compatible con un NVMe M.2. En el mercado puedes encontrarte con unidades SATA M.2 que son muy parecidas, aunque en este caso incluye dos mordeduras en la zona de los conectores.
Cómo es un SSD SATA
SSD para portátil: ¿escojo NVMe o mejor SATA? ¿Cuál es compatible con mi equipo?
Si hablamos de SSD SATA, aquí tendrás más opciones relacionadas con el factor de forma. Estos son todos los tipos que tienes a tu disposición:
Discos de 2,5 pulgadas. Este es uno de los tipos de SSD SATA más comunes. Buscan imitar a los discos duros tradicionales con el objetivo de ofrecer compatibilidad. Por eso, su aspecto físico es similar.