04/10/2026
EL GRAN DESAFÍO DEL FISCAL GENERAL URIOSTE
Por: Juan Jonás Cayú Rossel*
Es realmente grande el desafío que asume el flamante Fiscal General interino, José Armando Urioste Viera, y él lo sabe desde que en la madrugada de 3 de octubre lo llamaron para pedirle su currículum vitae y aceptó el reto. Su designación es realmente sorprendente, porque no estaba en ningún plan político inicial, porque el gobierno propuso su candidato y la oposición otro donde quedaron estancados.
Fue ahí que, a alguien se le ocurrió la salomónica salida, recordó que en la lista de candidatos para magistrados había buenos elementos y entre ellos, con buena nota de calificación meritocrática y de examen de competencia, resaltaba el nombre del sucrense-beniano José Armando Urioste Viera, quien demuestra una larga y ascendente carrera judicial, como también, el perfeccionamiento de sus conocimientos académicos con dos maestrías.
Algo fundamental, en sus más de 30 años de carrera judicial, Urioste, fue un funcionario alejado de la materia penal, siempre ligado al derecho civil, agroambiental y la docencia en constitucional; hecho que le permite notable grado de idoneidad, porque estuvo separado de la contaminación de la corrupción que terminó ahogando a su antecesor y todo el sistema de justicia, que es tan resistido, por sus elevados y conocidos grados de descomposición.
En el transcurso de las horas, hemos visto que, de alguna manera, hay quienes les interesa darse a conocer como los gestores del nombramiento de Urioste: políticos del mismo gobierno y la oposición, porque saben que al Ministerio Público no se va a contar manzanas. En la teoría se dice que los fiscales representan a la ciudadanía y luchan contra el crimen; pero, en la realidad, el poder político instrumentaliza esta institución para cuidar sus deleznables intereses, tanto políticos, porque utiliza al Ministerio Público como el brazo operativo de la persecución judicial y desde el poder, busca proteger sus actos de corruptela.
Conocí de cerca la capacidad académica del Dr. Urioste, su idoneidad se demuestra con su hoja de vida y en un mundo chico como el Beni, se conoce también la honorabilidad y moral de la persona; por lo tanto, no le hace bien estar mostrándose con oficiosos “padrinos” y su mayor muestra de honor, en las circunstancias actuales, debe ser rechazar todo intento de distinciones y “Honoris causa” de entidades sospechosas de corrupción. Hay que saber decirles “No me ayudes, compadre”, porque ese tercero, aunque aparentemente tenga buenas intenciones, resulta contraproducente.
Ante el intento gubernamental de cooptar todos los poderes, cometiendo todas las irregularidades constitucionales y legales, violentando el debido proceso y el derecho a la defensa; nuestro buen Fiscal General interino, empezará su desafío tratando de retomar la legalidad e institucionalidad del Ministerio Público. Está bien, él ya fue nombrado por una vía competente, este lunes será investido con todas sus competencias y una de sus primeras declaraciones, fue que hará una auditoría sobre el personal jerárquico, porque tiene la intensión de reestablecer la institucionalidad y la confianza de la ciudadanía en el Ministerio Público.
En ese marco, se configura el enorme desafío para el fiscal Urioste: debe investigar los indicios, establecer los elementos probatorios y perseguir la sanción penal para quienes son denunciados en una organización criminal y narcotráfico, supuestamente encabezada por el destituido fiscal Róger Mariaca y sus colaboradores. Tiene que cuidar en todo ámbito la legalidad y el respeto a los derechos constitucionales, porque bien se debe recordar, que en noviembre de 2024 estuvo en huelga de hambre, reclamando porque el poder político violentó sus derechos constitucionales, cuando postulaba para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Entonces, no puede convertirse en el instrumento de lo que un día condenó.
Pero también, el fiscal Urioste, tiene en sus manos la posibilidad de mostrar el cambio e ir recuperando la confianza ciudadana en la justicia con otros elementos. Tiene que ejercer equidistancia con el poder ejecutivo, investigar los más bullados casos que involucran, incluso, el entorno presidencial, como el caso del oro que iba a Dubai, las narcomaletas, la narcomadera, los negociados de la gasolina, y algo fundamental, al acusado asesor presidencial Fernando Cerimedo, que intentó asesinar a su pareja y abrió una caja de resonancia en su contra, con denuncias de negociados en el gobierno actual. No hacerlo, sería ponerle “alfombra roja” para que salga de la cárcel.
Nos hubiese gustado que el Dr. José Armando Urioste, haya sido elegido para Fiscal General titular, como lo conocemos, tiene todos las cualidades e idoneidad. En los tres meses que ejercerá el cargo, puede demostrarnos que es un hombre coherente con su hoja de vida y que marcará el rumbo del verdadero cambio que requiere la justicia en Bolivia, empezando por el Ministerio Público.
Trinidad, 04 de octubre de 2026.
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*Director de “GRAN BENI MEDIOS”