25/09/2025
Hoy quiero compartirles una anécdota personal de hace más de una década, un proyecto que me marcó profundamente y me enseñó una de las lecciones más valiosas de mi carrera. Fue en 2011, en el CBA, un verdadero "desafío de valientes".
Mi gerente de entonces tenía un sueño tecnológico para todas las aulas: televisores, computadoras, una educación 100% digital. Era una visión adelantada a su época, pero la realidad era otra: cero infraestructura. Solo una computadora de escritorio como "servidor" y aulas vacías.
Junto a mi compañero Roger León, nos contagiamos de ese sueño. Pero sabíamos que debíamos ser realistas. La oportunidad llegó con un concurso "Grant" de la embajada de Estados Unidos. Armamos un equipo con colegas y nos presentamos.
¡Ganamos $25,000! Pero ahí vino el verdadero desafío: la negociación. Mi gerente quería su sueño ya, nosotros, la infraestructura inicial para hacerlo posible. Cedimos presupuesto, nos metimos a fondo. Fueron meses de trabajo duro, horas extra, miedo por no saber todo, ¡hasta nos certificamos en CISCO para cablear! Hubo risas, frustraciones, pero nunca nos rendimos.
Llegó el día: ¡el proyecto se completó y funcionó! Pocos días después, me fui a otra oportunidad, pero con la satisfacción de haber sentado una base sólida. Poco después, se ganó otro grant de $50,000 que terminó de cumplir ese sueño digital en todas las aulas.
¿La lección más valiosa? Cuando inicias un proyecto, no te enamores del proyecto en sí, enamórate de su propósito.
Ese proyecto no era sobre gabinetes, routers o cableado UTP 6. Era sobre que los alumnos tuvieran acceso a una educación tecnológica de calidad. Por eso negociamos, cedimos, nos esforzamos más. Fue por ellos.
Esta experiencia, y muchas otras, son el corazón de mi consultora, FridelDev. Demuestran que la visión, el liderazgo, la negociación y el enfoque en el verdadero propósito son la clave para resolver problemas complejos y generar un impacto que va mucho más allá de la tecnología.
Cuéntame, ¿cuál fue ese proyecto que te enseñó el verdadero valor del propósito?