“Ocho - Alucinaciones” se perfila como una empresa multimedia, productora de contenidos gráficos, escritos y audiovisuales. La implementación de las redes sociales es más que una herramienta, ya que se configura como el principal canal de emisión, por el cual se puede lograr una sólida interacción entre los moderadores y el público. Este último, se conforma básicamente de adolescentes, jóvenes y a
dultos de hasta 35 años aproximadamente. El target mismo, junto a la plataforma de las redes sociales constituye la principal fortaleza de Ocho, ya que a través de las mismas se logra llamar la atención de miles de jóvenes, y el contenido visual y audiovisual de boliches y pubs permite mantener dicha atención. De esta manera la empresa proyecta a futuro multiplicar considerablemente la cantidad de fans, seguidores, etc. (dependiendo el término de la respectiva red social) para que sus productos sean más apetecibles a la hora de venderlos. Es que promocionar en Ocho garantizará el conocimiento (profundo o no) de otros tipos de contenidos con los que la empresa se asocie, que quizás por otros medios no obtendrían la atención del sector juvenil al que se apunta. El constante crecimiento cuantitativo como así cualitativo de las tecnologías de la información, como de sus usuarios, está modificando el campo de acción de lo audiovisual y lo cultural. Ya no es estrictamente necesaria la legitimización a través de las instituciones, quienes antes designaban quienes eran productores de arte, de cultura, de tradición. Mientras que el resto consumía. Actualmente se está gestando con mayor fuerza en la provincia de Santiago del Estero el fenómeno del “prosumidor”. Alguien con una cámara de fotos y acceso a Internet ya puede crear, se inserta en la industria cultural, la cual abrió las puertas de sus fábricas a la sociedad a través de la web.