09/01/2026
El agujero negro de la Vía Láctea gira casi tan rápido como la física lo permite… y está orientado directamente hacia la Tierra.
Un nuevo y detallado análisis de los datos del Telescopio del Horizonte de Eventos (ETH) ha revelado sorprendentes hallazgos sobre Sagitario A* (Sgr A*), el agujero negro supermasivo ubicado en el centro de nuestra galaxia. Aunque su histórica primera imagen fue presentada en 2022, ahora los científicos han vuelto al conjunto de datos original y han logrado determinar su velocidad de rotación y el comportamiento de la materia en sus inmediaciones más extremas.
Los resultados muestran que Sgr A* gira cerca del límite teórico máximo permitido por las leyes de la física. Además, su eje está orientado casi de canto respecto a la Tierra, lo que ofrece a los astrónomos una vista privilegiada de la física violenta que ocurre justo fuera del horizonte de sucesos.
Contrario a los modelos que predecían la presencia dominante de un potente chorro de materia, el brillo que rodea al agujero negro proviene principalmente de electrones sobrecalentados que se mueven en espiral a lo largo de enredadas líneas de campo magnético dentro del disco de acreción: un torbellino de gas y polvo que cae hacia el interior.
Estos campos magnéticos, lejos de ser ordenados, presentan estructuras turbulentas y caóticas que revelan vacíos importantes en las teorías actuales sobre cómo se transporta la energía bajo condiciones de gravedad extrema.
Un análisis paralelo del agujero negro de la galaxia M87 reveló que también está rotando, pero en sentido contrario al movimiento del gas que lo alimenta, una huella probable de una antigua colisión galáctica. En conjunto, estos descubrimientos transforman nuestra visión de los agujeros negros: ya no como objetos estáticos, sino como auténticos dínamos cósmicos capaces de moldear galaxias enteras a escalas colosales.