31/12/2022
Amigo que lees, hemos llegado al final de un año, con todas las dificultades que se presentaron podemos decir, EBENECER: hasta aquí me ayudo el Señor. Es posible que muchos estén enfrentando situaciones críticas, que estén viendo el futuro con desesperanza y desconsuelo, con un corazón angustiado y lleno de temor. Pero tengo noticias para ti. El Dios Altísimo está interesado en tu bienestar, no momentáneo y pasajero, sino permanente en el tiempo. Te ofrece refugio en tiempos de tempestad, te ofrece consuelo en tiempos de tristeza por perdidas de cualquier tipo, te ofrece fortaleza en tiempos de debilidad, te ofrece provisión en tiempos de escases. Te ofrece nuevas oportunidades cuando todos te cierran las puertas.
Hoy quiero traer a tu conocimiento promesas que han estado disponibles para ti desde la eternidad y que no has disfrutado por desconocimiento o por cualquier otra razón.
El Dios Eterno quiere recordarte esto: así dice Jehová, Yo Soy tu creador: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey.
Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados.
No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?
Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.
Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte.
Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo. Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.
Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.
Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,
Que no se mueve, sino que permanece para siempre.
Que el Dios Eterno te conceda el privilegio de la sabiduría y te de una triple porción de entendimiento para que esta palabra no quede en el vacío sino que haga en ti lo que dice de ella misma: Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
SHALOM