02/08/2026
Uruguay, ¿un país de nadie?
Ayer entraron a robar mi empresa. Es la segunda vez.
Más allá de las pérdidas materiales, duele la sensación de abandono. Los comerciantes trabajamos todos los días, pagamos impuestos y apostamos por nuestro país, pero cada vez tenemos que gastar más en cámaras, alarmas y rejas para proteger lo que construimos con años de esfuerzo.
Y sí, voy a señalar a quienes tienen la responsabilidad de dar respuestas: el Jefe de Policía de San José y las autoridades superiores encargadas de la seguridad pública. La ciudadanía necesita prevención, presencia y resultados. No alcanza con lamentar los hechos cuando el delito ya ocurrió.
Quiero dejar algo claro: este mensaje no es contra los efectivos policiales. Ellos hacen lo que pueden con las herramientas y los recursos que reciben. Incluso anoche, cuando ocurrió el robo, no había efectivos disponibles y tuvieron que venir desde otra localidad. Es difícil entender cómo puede pasar esto cuando constantemente se anuncia el ingreso de más policías.
También es necesario que todo el sistema funcione. La seguridad no depende solo del trabajo policial, sino también de que quienes cometen delitos enfrenten consecuencias acordes a sus actos. Los derechos son fundamentales, pero también debemos recordar que los derechos de una persona terminan cuando vulnera los de otra.
Lo más preocupante es que, cuando el Estado no logra brindar seguridad, muchas personas empiezan a sentir que deben protegerse por sus propios medios. Ese camino no fortalece a la sociedad; es una señal de que las instituciones están perdiendo la confianza de la gente.
Esto ya no es solo un problema de San José de Mayo. Es un problema del Uruguay.
Como joven emprendedor, sigo apostando por mi país, pero cada vez cuesta más hacerlo con tranquilidad. Hoy fueron daños materiales. Mañana podemos estar lamentando algo mucho peor.
Si compartís esta preocupación, comentá, compartí este mensaje y hagamos que esta realidad no siga siendo ignorada.
Att: Leonardo Vique